- SEP. 08, 2008 - Foto - El País - EL UNIVERSO
Desde el mediodía del pasado sábado catorce infantes de Marina del Comando de Operaciones Norte de Esmeraldas, al mando del capitán del Puerto, Galo Arregui, iniciaron el proceso de incineración de una ballena jorobada.
El cetáceo se varó el pasado miércoles en la playa del balneario Portete, del cantón Muisne, al sur de Esmeraldas.
Los 180 habitantes de esta comunidad se quejaron por los olores nauseabundos que emanaba la ballena en descomposición, por lo que la Capitanía del Puerto de Esmeraldas buscó mecanismos para deshacerse del cadáver, siendo el más viable la cremación.
El pedido de donación de leña que se hizo al acalde de Muisne, Tayron Quintero, no fue posible y los mismos habitantes de la comunidad en coordinación con la Armada realizaron una minga en la isla y desde las primeras horas del sábado se empezó a cubrir el inmenso cetáceo con troncos de madera al cual se le roció gasolina y se le prendió fuego.
Arregui manifestó que el proceso de incineración de los restos tomará días debido al tamaño de la ballena. “No es tan fácil deshacerse de una ballena, mucho menos de este tamaño. Es una ballena adulta que mide más de 14 metros y tiene por lo menos 4 metros de diámetro”.
Los habitantes de Portete no confían mucho en el proceso de incineración, ya que aseguraron que experiencias pasadas en la quema de restos de ballena no han dado resultados inmediatos. Los fuertes vientos que soplan en el sector llevan el olor nauseabundo hacia el poblado de Portete, donde sus habitantes indicaron que en ocasiones el aire se torna irrespirable.
Pero los marinos aseguraron que luego de quemar la ballena será fácil trazarla en pedazos más pequeños para luego enterrarlos en la arena y evitar la contaminación.