Siento entusiasmo por la vida y estoy preparado para ella.
Eso es
Hay momentos en que me esfuerzo tanto por encontrar la respuesta correcta a un reto, que progreso poco en mi cometido. Luego, al orar entrego todo a Dios, suelto y dejo ir. Durante mis momentos de oración, abro la ventana de mi alma a la luz de Dios. La respuesta llega. Mi Creador me revela lo que necesito saber y cómo aplicar esta recién descubierta sabiduría en mi vida.
Gracias a la sabiduría divina, he ido más allá de mi creencia y de la creencia de algunos de que estoy limitado de un modo u otro. Llego a comprender que he estado esforzándome demasiado, complicando de ese modo la situación, cuando confiar en la sabiduría divina era lo correcto.
Qué alivio me provee sentir entusiasmo por la vida y saber que estoy preparado para vivir cada día con la sabiduría de Dios.
–Mateo 21:22
“Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis”.