La Revista - Logo
Edición del DOMINGO 7 de Septiembre del 2008 EL UNIVERSO inicio e-mail
::::::::: M E N Ú ::::::::::
    Portada
    Tendencias
    Salud
    Sociedad
    Piqueo de la semana
    Consultorio
    Dr. Tecno
    Lo Nuevo
    Columnistas
    Gente de cine
    Cuerpo y Alma
    Destino
    Moda
    El Aguacate
    Libros
    De Cine y Del Resto
    Gastronomía
    Cocina de Patricia
Salud 
Cuando el bebé no llega
ampliar imagen ampliar imagen

Imprimir esta noticia Enviar noticia por e-mail
Relacionados
Agenda médica

La falta de embarazo puede causar culpabilidad y tristeza. Para evitarlas es necesario que la pareja antes de casarse converse al respecto.

Para algunas parejas que se aman el fundamento básico de su unión es dar vida a los hijos, porque fortalece su vínculo y los hace trascender.

El psicólogo clínico Óscar Nieto refiere que en nuestra sociedad una mujer que no se embaraza puede ser mirada de forma negativa y juzgada, aunque nadie se lo diga. Es un paradigma contra ella, que la lleva a sentirse culpable, incompleta y poco mujer, más aún si es humillada o traicionada por su compañero.

También es importante saber que no hay sustitutos para los hijos que no pudieron concebir o que no nacieron o murieron tempranamente. Ante esta situación la pareja suele actuar con benevolencia y comprensión de manera temporal. Sin embargo, bajo los impulsos naturales de dar vida, pueden desear librarse del compromiso y buscar fuera de la relación conyugal a los hijos.

“El hombre o la mujer puede  creer que su pareja los juzga y actúa  con resentimiento ante situaciones que no guardan relación directa con su infertilidad. Por ejemplo, el hombre puede reaccionar de forma agresiva contra la mujer y esta adoptar una actitud de resentimiento o viceversa”, dice Nieto.

Para evitar esos sentimientos negativos y poder sostener el compromiso que los vincula como pareja, es necesario que antes de casarse conversen con honestidad del futuro familiar en relación con la posibilidad de tener hijos o no, para que ninguno de los dos se sienta frustrado ni engañado por el otro.  De esta manera se garantiza que la decisión de establecerse como pareja, de seguir juntos en el amor, sostendría el vínculo a pesar de no poder concebir.

Investigación médica
Según el ginecólogo Hugo Berh Zea, aproximadamente el 10% de las parejas tienen algún impedimento para concebir, ya sea temporal o definitivo. De ellos, el 55% es por alguna causa femenina y el 45% por una razón masculina, y en algunos casos los dos comparten el origen de su aparente esterilidad conyugal.

La tasa de fertilidad del ser humano es del 30% por cada ciclo y se calcula que en el lapso de seis a nueve meses una pareja que no tenga ningún problema y mantenga relaciones frecuentes debe haber concebido. Si no ocurre hay que investigar los siguientes aspectos:

  • Hormonal: Se estudian las hormonas que liberan tanto el ovario (célula sexual femenina) como la hipófisis (glándula localizada en el cerebro) y en algunos casos las relacionadas como las tiroideas (glándula situada por la laringe) o suprarrenales (glándula localizada encima del riñón). Las ováricas (estrógenos y progesterona) indican si la paciente ovula. Es necesario que todos los meses a mitad del ciclo ella expulse un óvulo de su ovario para que entre en las trompas de Falopio y ahí sea fertilizado por un espermatozoide. Para ello, las trompas deben estar libres y permeables. Si no sucede pueden estar tapadas por infecciones venéreas o por clamydea, entre otras.
  • Valorar permeabilidad tubárica: Se realiza un examen radiológico con medio de contraste radiopaco que al ser introducido por el cuello del útero dibuja la silueta interna de todo el canal genital: cuello, útero y trompas. También se hacen otras pruebas que dan una visión más completa de lo que sucede.
  • El factor masculino: Se lo estudia mediante un espermatograma, que es el análisis del semen, el cual revela el volumen de eyaculado, contaje de espermatozoides, movilidad de ellos, normalidad, bacterias, entre otros.

Si la prueba es normal se considera al hombre fértil y no necesitará más estudios, caso contrario requiere otros exámenes hormonales, cultivo de semen, estudio de anticuerpos antiespermatozoides o una biopsia de testículo para descartar una obstrucción de los conductos o una alteración de los componentes testiculares productores de espermatozoides. (S.M.)


© Derechos Reservados 2004 Compañía Anónima EL UNIVERSO. Todos los Derechos Reservados