El peligroso huracán Ike avanza este domingo por el Caribe con la potencia de categoría 4 directo a Cuba, donde cientos de miles comenzaron a ser evacuados en el oriente, mientras que la tormenta tropical Hanna, que dejó más de 500 muertos en Haití, se emprendía contra la costa este de Estados Unidos.
Ike, con vientos de 215 km/hora -fuerza 4 de 5 en la escala Saffir-Simpson- es "extremadamente peligroso" y su ojo se mueve por el sureste de las Bahamas para llegar a la costa norte oriental cubana la noche del domingo y a la región central el lunes, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC).
Según el NHC, el ciclón pasará por Florida en su trayecto hacia el Golfo de México -donde Estados Unidos produce más del 26% de su petróleo- y luego se dirigirá a Luisiana.
"Es un peligro para todo el territorio nacional", advirtió el jefe del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, José Rubiera, al alertar de fuertes inundaciones costeras en el litoral norte, marejadas, vientos y lluvias.
La Defensa Civil emitió una alerta para las provincias orientales de Guantánamo, Santiago de Cuba, Granma, Holguín, Las Tunas y Camagüey, e instruyó a las centrales Ciego de Ávila, Villa Clara, Sancti Spiritus y Cienfuegos, y la la occidental Matanzas -próxima a La Habana-, mantenerse atentos e informados.
Ike amenaza La Habana, donde se tema por los viejos edificios del casco histórico -Patrimonio de la Humanidad-, así como el principal polo turístico de Cuba, Varadero, en Matanzas.
Cientos de miles comenzaron a ser evacuados en las seis provincias orientales, como parte del sistema de prevención -reconocido a nivel internacional-, mientras se ponían rápidamente a resguardo cosechas, ganados y animales de granja, en tanto que se activaron las brigadas médicas.
Desde el sábado, los habitantes de La Habana comenzaron a abastecerse de comida, y combustible, así como de implementos como velas y lámparas, tras las primeras alertas lanzadas por el Insmet y la Defensa Civil.
Ike amenaza directamente a Cuba, una semana después de que el huracán Gustav la atravesara por el occidente con categoría 4, potentes vientos de 240 km/h y rachas de hasta 340/h, sin dejar víctimas aunque sí miles de damnificados en Pinar del Río y la Isla de la Juventud, que apenas empezaban a recuperarse con asistencia nacional e internacional.
Gustav, que provocó un centenar de muertos a su paso por el Caribe y Estados Unidos, dejó en Cuba unas 140.000 viviendas dañadas o destruidas, así como 600 escuelas, infraestructura eléctrica y de comunicaciones, talleres, granjas y cultivos.
En medio de la devastación por los ciclones, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo que Estados Unidos no está preparado para levantar su embargo comercial a Cuba.
"No creo que, en el contexto que vemos actualmente, el levantamiento del embargo sea una medida acertada", declaró Rice durante una visita a Marruecos, un día después de que La Habana urgiera a Washington aliviar las restricciones comerciales tras el paso de Gustav.
En una reunión con las máximas autoridades de Holguín, el vicepresidente cubano José Ramón Machado, pidió a la población "cumplir con organización y rapidez las medidas de evacuación", "disciplina" y tomar medidas para "evitar la pérdida de vidas".
Desde la mañana de este domingo comenzaron las lluvias en la región oriental de Cuba e irán aumentando gradualmente, pueden ser fuertes e intensas en zonas de la costa norte y montañosas desde la tarde, advirtió el Insmet.
Turistas fueron puestos a resguardo en la provincia de Holguín, en la costa norte, y otras del oriente, al igual que miles de estudiantes que veraneaban o realizaban labores de campo.
En la ruta probable de Ike también está Luisiana, donde el huracán Katrina devastó en 2005 la ciudad de Nueva Orleans; así como también afectaría cayos de La Florida. En las Bahamas, el gobierno ordenó evacuaciones,
La cercanía de Ike, que golpeó las Islas Turcas y Caicos el sábado en su rumbo hacia las Bahamas, ha alarmado a la empobrecida y castigada Haití, donde más de 600 personas murieron ante el paso devastador de los ciclones Hanna, Gustav y Fay.