- SEP. 06, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Unas semanas atrás sufrimos otro repunte, en aquella ocasión como violaciones y acoso a niñas y adolescentes de colegios fiscales.
El delito, como las guerras, no puede esperar soluciones para el mediano o el largo plazo, ya que amenaza no solo nuestras vidas y bienes sino que altera nuestra tranquilidad emocional, la de nuestros hijos y familias. No cabe entonces utilizarlo para demagogia política.
Pero el Gobierno nacional, en su afán de polemizar con el Alcalde de Guayaquil y fortalecerse electoralmente en esta ciudad, desbarató el sistema que existía previamente y montó uno que, según su versión, sería más eficaz. Hasta ahora esa promesa, sin embargo, no se cumple y el delito cada cierto tiempo tiende a repuntar. Es hora de reflexionar y corregir.