El vicepresidente de Ecuador, Lenin Moreno, asistió este sábado, junto a otras personalidades internacionales, al banquete de gala que ofreció en el Gran Palacio del Pueblo el presidente chino, Hu Jintao, con ocasión del inicio de los Juegos Paralímpicos.
Hu y su esposa recibieron a Moreno en la sede del Legislativo chino, en el ala oeste de la plaza de Tiananmen, en un banquete en el que también participaron el presidente del Comité Paralímpico Internacional, Philip Craven, y el presidente de honor del Comité Olímpico Internacional, el español Juan Antonio Samaranch.
Posteriormente, el vicepresidente ecuatoriano tiene previsto asistir a la ceremonia de inauguración de los Juegos Paralímpicos, en el Estadio Nacional de Pekín (apodado el "Nido de Pájaro" por su original aspecto).
El primer ministro chino, Wen Jiabao, el presidente del Legislativo nacional, Wu Bangguo, y el de la Conferencia Consultiva Política, Jia Qinglin, también participaron en el banquete de gala.
Antes del banquete, Hu agradeció a los asistentes su presencia en la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos, recordó que el lema de los de Pekín 2008 es "Espíritu en Movimiento" y señaló que los atletas paralímpicos "compartirán alegrías, forjarán amistades, llevaran a cabo sus sueños y experimentarán el éxito".
Hu afirmó que en China hay 83 millones de personas con discapacidades, y que el país "defiende la igualdad, se opone a la discriminación, cuida a los necesitados y respeta los derechos humanos".
En el banquete de gala también estuvieron presentes personalidades como el primer ministro de Corea del Sur, Han Seung-soo, la princesa Astrid de Bélgica, la infanta Elena de España y el príncipe Félix de Luxemburgo, entre otros.
Es de destacar el hecho de que dos de las principales mandatarios que asistirán a la ceremonia de inauguración de los Juegos Paralímpicos -el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y el alemán, Horst Köhler- no acudieron al banquete.
El tiempo previsto de llegada de Köhler a Pekín no le permitía acudir a la fiesta de gala, mientras que la ausencia de Ahmadineyad se debió, según aseguraron a Efe fuentes del protocolo, a que "al presidente iraní no le agradan las bebidas alcohólicas".