El presidente del Comité Paralímpico Internacional (CPI), Philip Craven, declaró su deseo de asistir a unos Juegos "completamente limpios", el sábado en Beijing durante la ceremonia de inauguración.
A semejanza de los Juegos Oímpicos, los anteriores Paralímpicos (Atenas-2004) estuvieron marcados por escándalos de dopaje, por lo que se pondrá una particular atención para reprimir todo acto de trampa en Beijing.
"No sirve para nada negar que no ha habido problemas, pero hemos trabajado muy duro estos últimos cuatro años -a la vez en el plano de los controles antidopaje y sobre la cuestión educativa- y esperamos buenos resultados", declaró Craven.
En los Juegos Paralímpicos de Atenas en 2004 se efectuaron 680 controles antidopaje que dieron diez violaciones del código (dos fuera de competición), según un informe del CPI.
Históricamente, la halterofilia ha sido la prueba más tocada por el dopaje. Pero "de manera general nuestros resultados son muy, muy buenos", señaló Craven recordando que los Juegos Paralímpicos de invierno en Turín en 2006 fueron limpios.
"En Turín no se constató ningún caso de trampa, por eso espero unos Juegos limpios en Beijing", concluyó el presidente del CPI.
Cerca de 4.000 deportistas minusválidos, venidos de 150 países, se medirán en 20 deportes en estos XIII Juegos Paralímpicos que duran hasta el 17 de septiembre.