Ha sido múltiple campeón nacional y panamericano en levantamiento de pesas (sobre banco) en la categoría de 78 kilogramos. Ahora la meta de José Mariño Bermúdez apunta a una medalla en una cita olímpica.
Para el deportista guayaquileño el sueño está en Beijing 2008, donde buscará alzarse con alguna presea en halterofilia.
Mariño tiene fe; ni la discapacidad física que padece en sus piernas por la polio que le afectó desde los tres años asoma como obstáculo. Al atleta siempre le llamó la atención esta disciplina.
“De pequeño intenté fabricar unas (pesas) de metal para comenzar a practicar”, expresa Mariño.
“A los 16 años fui a un gimnasio por insistencia de un amigo, no lo pensé y acudí. Desde ahí no he parado en la práctica de este deporte”, agregó el pesista.
Mariño lamenta que “por el poco apoyo” que ha recibido tenga que dedicarse a una labor diferente.
“Trabajo como recaudador de la empresa de un amigo. Lastimosamente no puedo dedicarme solo a mi deporte”, explicó el pesista.
El deportista aseveró que su clasificación a los Paralímpicos la logró en un mundial que se efectuó en Corea del Sur en el 2006. “Ahí clasificaban los 10 mejores, fui noveno entre más de cuarenta participantes”, refirió.
Pero para Mariño estar en unos Juegos Paralímpicos no es nada nuevo, pues ya estuvo en los de Atenas 2004.
Segundas olimpiadas
“La experiencia en Grecia fue inolvidable, sentí nervios y a la vez emoción de estar entre los mejores del mundo”, precisó el pesista. Al tiempo que agregó que en esa ocasión fue décimo entre 23 competidores (levantó 162 kilogramos).Asimismo, señaló que su preparación para estos Juegos la inició hace un año bajo el mando de su entrenador, Fausto Briones. Mariño, de 30 años, viajó ayer a China.