El cardenal William Levada, prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, se declaró "entristecido" por el anuncio del gobierno español de que reformará la Ley del Aborto y se mostró dispuesto a "dialogar" con el gabinete de Madrid.
"Me entristece porque es un signo de que la visión de la vida creada, la preciosa dignidad de cada persona que comienza con la concepción, no está en la base de tal proyecto", declaró el cardenal estadounidense en Santiago de Compostela (noroeste), según varios medios españoles de este sábado.
Levada manifestó que "el aborto no es una cuestión meramente política sino algo religioso y cultural, que toca las raíces del género humano".
El tema merece un "diálogo cordial y profundo con mayor atención a toda la historia de la cuestión", estimó.
La ministra española de Igualdad, Bibiana Aído, anunció el jueves que presentará en el Congreso una nueva ley sobre el aborto durante la primera mitad de 2009.
El viernes, la vicepresidenta del gobierno María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el ejecutivo abrirá "un debate tranquilo y sereno" sobre la reforma de la ley del aborto.
La iglesia católica española todavía no se ha pronunciado al respecto.
El aborto está despenalizado en España desde 1985, cuando se aprobó una ley que contempla tres condiciones.
Se puede abortar durante las primeras 12 semanas de embarazo si se ha sufrido una violación, por malformación del feto durante las primeras 22 semanas y si hay "peligro para la salud física o psíquica de la madre" durante todo el embarazo.
El número de abortos practicados en España en 2006 ascendió a 101.592 y aumentó un 10,8% respecto al año anterior, según las últimas cifras del ministerio de Sanidad.
En el 97% de los casos el motivo fue el riesgo para la madre y casi el 90% de las interrupciones de embarazo se hicieron en centros privados.