Conversar con ella en privado es otra cosa, nuevamente regresan la fluidez, sus ganas de transmitir su trabajo y su dulzura, pues tiene una voz suave, pausada y una sonrisa que siempre acompaña a sus palabras.
Sin duda, Amelia ha triunfado en Europa. Colombiana de cepa, fue aprendiz de Jean Franco Ferre y viste a personalidades internacionales como la infanta Elena de Borbón.
Al preguntarle sobre su última colección, la que presentó en la pasarela de Ésika, explica que usó muchos estampados en telas como georgette de seda, organza, seda, todo con un ligero brillo.
Explica que trabaja mucho con telas importadas de Italia, Francia, España y Suiza, pero que las licras, usadas en la mayoría de sus trajes, son colombianas.
En esta colección casi todos son vestidos, estoy tratando de impulsar el retorno a la feminidad, salir un poco de los jeans.
Hay unos vestidos drapeados de estilo hindú, otros cortos que se pueden usar con leggings y los más elegantes con tablones y mangas bombachas.
Al preguntarle sobre su estilo, dice que este es femenino, casual y cómodo. “Por eso, para mí participar con Ésika en la pasarela es todo un honor, porque ellos buscan resaltar lo mejor de la mujer y yo también. Por ello la idea de vestir con mis diseños a las representantes de la marca en cada país, para complementar con el maquillaje”.