El U.S. Open empezó en agosto y los tenistas semidioses más famosos están invadiendo la ciudad, registrándose en hoteles, cenando todas las noches en Nobu y celebrando gran variedad de eventos.
Por ello resultó extraño ver que María Sharapova, una de las atletas indiscutiblemente más famosas en todo el planeta, arribara a Nueva York sin ningún torneo programado, gracias a una lesión en el hombro, pero luciendo más estupenda que nunca.
“Es difícil para mí”, dijo ella el miércoles por la noche, en el lanzamiento de la Canon PowerShot Diamond Collection, en South Street Seaport, NYC. “Yo no soy el tipo de persona que se sienta a ver TV. ¡Soy una conejita Energizer! Resulta duro para mí estar tan cerca de la acción y no poder participar. Pero me estoy manteniendo ocupada lo más que puedo. Duermo doce horas y me levanto… y al día siguiente vuelvo a lo mismo”.
Y por lo general, cuando María viaja a Nueva York. la industria de la moda lo aprovecha. La estrella rusa está ocupada con sesiones fotográficas, reuniones con editor (usted puede adivinar la publicación), entrevistas y expediciones de compras, en todo lo cual ella es una experta sobre tacones de cinco pulgadas. “Normalmente soy terrible en tacones altos como rascacielos, pero estos los estoy controlando de maravilla”, expresó con una enorme sonrisa la Sharapova , quien asistirá al desfile de Vera Wang durante la Semana. “Me sentí tan emocionada por usar este vestido... ¡cupe en la talla de muestra!”.
Lo más sobresaliente de la noche fue el estreno de los nuevos comerciales Canon de la estrella del tenis, coestelarizados con su tan querido Pomerania. “Todavía me emociona verme en la TV. Pero me aburro pronto cuando me estoy viendo”, admitió la bella María.
¿En cuánto a Dolce? “En este momento, él ya se merece su propio agente y gerente!”.