Cerca de 90.000 fieles musulmanes hicieron sus oraciones en la explanada de las Mezquitas en la ciudad vieja de Jerusalén durante el primer viernes de Ramadán, indicó un portavoz de la policía.
"Todo se ha desarrollado con calma. No ha habido ningún incidente", en la ciudad vieja, declaró Micky Rosenfeld.
Sin embargo al norte de la ciudad, en el límite entre Jerusalén y Ramala (Cisjordania), varias decenas de palestinos lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad israelíes a última hora de la mañana, después de que las autoridades les negaran el acceso a la explanada de las Mezquitas.
"No ha habido ningún herido" durante el incidente, subrayó el portavoz de la policía.
Desde hace varios años Israel prohíbe a los palestinos de Cisjordania y de la franja de Gaza el acceso a Jerusalén-este, anexado tras la conquista en 1967, así como a cualquier otra parte del territorio israelí.
No obstante, algunas categorías de palestinos de la Cisjordania ocupada han recibido autorización para ir a la mezquita Al Aqsa durante el mes de ayuno musulmán de Ramadán.
El ministro israelí de Defensa decidió que durante el Ramadán -que comenzó esta semana- los hombres palestinos entre 45 y 50 años casados podrían participar el viernes en las oraciones musulmanas en la explanada frente a la mezquita de Al Aqsa.
Esta medida se aplica también para los palestinos de Cisjordania con edades comprendidas entre los 30 y los 45 años que tengan un permiso especial de las autoridades militares.