El periodo de dos meses para la pesca de pepinos de mar, un equinodermo muy apreciado en algunos mercados, como el asiático, donde es considerado un manjar afrodisíaco, concluirá el domingo en la zona de la reserva marina de las Islas Galápagos, anunciaron este viernes autoridades del archipiélago ecuatoriano.
El Parque Nacional Galápagos (PNG), que vigila la biodiversidad en las islas, anunció en un comunicado que desde ese día queda prohibida la pesca de este animal de la especie "isostichopus fuscus".
El PNG precisó que las embarcaciones autorizadas para la captura de los pepinos de mar durante el periodo de pesca tendrán dos días adicionales, a partir del domingo, para regresar al puerto más cercano y registrar su carga.
Además, indicó que la Autoridad Interisntitucional de Manejo (AIM) de la reserva marina concedió cinco días más para que finalicen las actividades de comercialización de las capturas esa especie.
La pesca de esos peculiares equinodermos se abrió el pasado 10 julio, luego de que la AIM, la máxima autoridad que regula las actividades en Galápagos, levantara una veda sobre este producto marino, basándose en estudios que garantizaban la recuperación de la población.
Decenas de pescadores artesanales de Galápagos se dedican a la pesca de los pepinos de mar, pero esta actividad ha sido regulada con una ley especial que rige en el archipiélago debido a la reducción en el número de unidades.
Las islas Galápagos, situadas a unos mil kilómetros de las costas continentales ecuatorianas, fueron declaradas en 1978 Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).
No obstante, el 26 de junio de 2007 la Unesco inscribió a las Galápagos en la Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, en respuesta a la degradación medioambiental causada por el creciente turismo, la inmigración y la introducción de especies no autóctonas.