- SEP. 04, 2008 - Foto - Migración - EL UNIVERSO
Según el Gobierno español, ante el alto índice de desempleo no resulta ‘importar’ más trabajadores.
Las vacantes en España solo se cubrirán con los más de 2,5 millones de desocupados registrados en los servicios públicos de empleo. El gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero frenará, por tanto, las contrataciones en origen, una fórmula que solo entre enero y julio permitió que 88.180 personas arribaran a la Península con un contrato de trabajo bajo el brazo. El anuncio lo efectuó ayer el ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, tras la reunión de la Comisión del Diálogo Social con representantes de las principales organizaciones empresariales y sindicales.
El Ejecutivo entiende que con un índice de paro del 10,4% no se justifica la decisión de importar trabajadores. Antes, resulta imprescindible atender la demanda interna.
En el 2009, las contrataciones en terceros países se “aproximarán al punto cero”, sentenció Corbacho. A renglón seguido matizó sus declaraciones y afirmó que se tendrán en cuenta las necesidades de profesionales especializados y los convenios bilaterales suscritos. Ecuador fue el primer país con el que España firmó un acuerdo de flujos migratorios; sin embargo, no es la nación de donde proviene el mayor número de empleados contratados a través del sistema de contingente.
Datos de la Secretaría de Estado de Inmigración del Gobierno español permiten concluir que en el 2007 los connacionales representaron solo el 0,8% del total de trabajadores seleccionados que ascendieron a 232.823 para 293.675 puestos ofertados. Entre enero y diciembre del año pasado arribaron a España 1.974 ecuatorianos con un visado de trabajo en sus pasaportes. Hasta junio, según estadísticas de la Cancillería, la cifra ascendió en 629 personas. El último proceso de selección se celebró a principios de agosto. Se requería cubrir diez vacantes, siete de soldadores y tres de mecánicos.
El portavoz del Partido Popular en la Comisión de Inmigración del Congreso de los Diputados, Rafael Hernando, acusó a Corbacho de “intentar responsabilizar a los inmigrantes de la situación económica de España” con alocuciones como las pronunciadas ayer. Santiago Morales, presidente de la Federación de Asociaciones de Ecuatorianos (Fenadee), tachó las palabras del Ministro de “precipitadas y alarmistas”.