Jueves 04 de septiembre del 2008 El País

En Honduras se indaga fraude tras accidente

Conviasa.

Los cadáveres de los dos venezolanos y un hondureño, ocupantes del avión Boeing 737 que se accidentó el pasado sábado cerca del aeropuerto de Latacunga, fueron repatriados ayer luego de que los deudos cumplieron con los trámites ante las autoridades diplomáticas.

Amparito Paredes, médico del hospital de Latacunga, indicó que en el anfiteatro de esta casa de salud se les realizó las autopsias de ley y de inmediato los familiares llevaron los restos a Quito para trasladarlos a sus países de origen.

Mientras tanto, en Honduras se investiga un posible escándalo de ‘aerofraude’, según una publicación en internet del diario El Heraldo de ese país.

Según la nota periodística, se habría dado un supuesto abanderamiento ilegal de aviones que la Dirección General de Aeronáutica Civil de Honduras (DGAC) hizo a favor de la compañía Atlantic Airlines para que volara parte de su flota en la república de Venezuela.

Agrega que la Fiscalía contra el Crimen Organizado de Honduras posee un documento que indica que la DGAC autorizó a dos aviones de la compañía aérea Atlantic Airlines para que fueran alquilados a la venezolana Conviasa.

El trámite se habría dado entre las dos compañías, pese a que este abanderamiento, según indica el diario hondureño, está prohibido por la ley si no se cumple con una serie de requisitos técnicos.

“La hipótesis que investiga la fiscalía es si los aviones con matrícula hondureña fueron cedidos a Conviasa, pero luego se les dio registro venezolano de manera intempestiva, justamente después de que la Unidad Investigativa de El Heraldo denunciara el caso del aerofraude”, añadió el periódico.

El director de Aeronáutica de Honduras, Guillermo Seamman, dijo ayer que el avión “no tiene nada que ver con Honduras”, en alusión a las declaraciones del vicepresidente venezolano, Ramón Carrizales, quien aseguró que la aeronave tenía matrícula hondureña.
El País

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