- SEP. 04, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Bien estemos cerca o lejos, el espíritu de Dios nos une corazón a corazón.
Juntos
Tanto mis familiares como mis amigos, compañeros de trabajo y conocidos, han influido significativamente en mi vida. Atesoro los momentos que hemos pasado juntos, aquellos cuando nos hemos sentado a leer en la misma sala o en los que hemos bailado o cantado con alegría. Sin importar cómo nos hayamos relacionado, nuestra interacción fue significativa y ha mejorado mi vida de un modo especial.
Aun cuando estamos lejos, compartimos una conexión espiritual que no puede ser rota. Este es un vínculo eterno que enriquece más nuestras vidas en todo aspecto.
Envuelvo en pensamientos de afecto a todos los que han sido y son parte de mi vida y doy gracias por ellos.
–Salmo 133:1
“¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es que habiten los hermanos juntos en armonía”.