El abogado ecuatoriano Pablo Fajardo explicó en España los detalles del
pleito millonario que mantiene en los tribunales de Ecuador contra la petrolera
estadounidense Texaco por haber contaminado "de forma premeditada",
"irresponsable" y "racista" los ríos de la Amazonía.
Fajardo intervino en uno de los foros de debate de la Exposición
Internacional de Zaragoza, que se desarrolla centrada en el agua y el desarrollo
sostenible.
El abogado aseguró que la empresa Texaco, ahora integrada en Chevron, ha
ocasionado daños irreversibles en la población de la Amazonía ecuatoriana como
malformaciones, problemas dermatológicos y un mayor índice de cáncer, además de
haber causado la desaparición de dos pueblos indígenas.
Afirmó que hay un dictamen pericial que cifra entre 8.000 y 16.000 millones
de euros (entre 11.700 y 23.400 millones de dólares al cambio actual) la
compensación económica para este caso, que comenzó en 1993 y para el que espera
una sentencia el próximo año.
Sin embargo, subrayó que cualquier cantidad es "insuficiente e injusta" y que
no quieren el dinero para repartirlo, sino seguir luchando para reparar la
dignidad de los afectados y conseguir vivir en un ambiente que no represente una
amenaza para sus hijos.
"Jamás podríamos devolver la cultura de los pueblos que han desaparecido. Con
ninguna plata del mundo podemos devolver la vida de la gente que ha muerto con
cáncer por esta causa", dijo.
Fajardo apuntó que las razones que movieron a Chevron a contaminar los ríos y
regar las carreteras con petróleo son principalmente el beneficio económico y el
"racismo".
Criticó que la empresa se ampare en que no conocían otros recursos
tecnológicos, cuando eso es "algo totalmente falso", ya que en Texas no actuaban
de la misma forma que en Ecuador, donde Texaco se estableció en 1964.
Fajardo denunció que durante el juicio recibió amenazas y agregó que un
hermano suyo fue asesinado durante el proceso: "Yo no puedo decir que Chevron lo
mató. Tampoco puedo decir que no fueran ellos".
"Ellos reconocen el daño que han causado, saben el crimen que han causado
ante la humanidad, pero quieren detener esta sentencia judicial. Ha habido
presión a la corte de Justicia, presión a los expertos y a nosotros",
indicó.