La Organización de Estados Americanos (OEA) tomó ayer distancia frente al
pedido de investigación y protección planteado por los estudiantes de la
Universidad Católica de Guayaquil, que llegaron a Quito para denunciar los
incidentes del pasado 16 de agosto, a los que consideran como violaciones a los
derechos humanos.
El embajador de la OEA, Antonio Aranibar, advirtió que
el organismo no puede intervenir en asuntos internos de los países y que solo lo
haría si jurídicamente se han agotado todas las instancias. “Si existen
violaciones, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos es la encargada de
procesar estas denuncias. A esto no se llega con acciones políticas y
propagandísticas, sino con acciones jurídicas”, dijo a los periodistas en otro
evento, que trataba sobre la relación de Ecuador con Colombia.
Afuera,
mientras tanto, los estudiantes se concentraron en los bajos del edificio donde
funciona la OEA para hacer sus pedidos. Tras la demora en ser recibidos por el
delegado del organismo, alrededor de las 11:00, los universitarios presionaron
con gritos y empujones a los guardias y a la Policía para que los dejen entrar.
Pero los vecinos del edificio rechazaron los gritos y la seguridad solo permitió
el ingreso a dos representantes: a Carlos Manosalvas, abogado de los jóvenes, y
a Karol Solórzano, estudiante de la Católica, protagonista en los incidentes del
16 de agosto.
A la manifestación, de unos 30 jóvenes, se unieron
dirigentes de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), del movimiento de Mujeres
Majaderas de Quito y el ex militante de PAIS y actual opositor al Gobierno,
Fernando Balda.
“Este país ya no tiene garantías de una justicia parcial.
Nosotros somos objeto de persecución por parte del Gobierno solo por defender la
libertad de expresión”, dijo Diego Buitrón, estudiante de la Católica de
Guayaquil. Alejandra Cevallos, de Juventud por el Cambio, solicitó la presencia
de un relator para realizar una investigación independiente sobre los hechos del
16 de agosto.
“Que lo vengan a ver, ese no es presidente, es dictador de
Carondelet, Correa”; “somos majaderos y no tenemos miedo”, gritaba el
grupo, mientras aguardaba que salieran los delegados.
Tras media
hora de reunión con un funcionario de la OEA (no se precisó quién fue),
Manosalvas y Solórzano salieron e informaron que su pedido será
analizado.
Luego, los estudiantes de la Universidad Católica de Guayaquil
se trasladaron al parque de El Arbolito (centro norte de Quito), donde
universitarios de la capital les expresaron su solidaridad. Repartieron flores y
lanzaron palomas blancas. “Todos por la patria”, “Vota No” y “Yo también soy
majadero” fueron las leyendas que llevaron en camisetas blancas y negras
los jóvenes quiteños.
El movimiento universitario que realiza campaña por
el No en el referéndum del próximo 28 de septiembre tiene el respaldo de tres
organizaciones que “con dificultad”, señalaron sus voceros, se lograron
inscribir en el Tribunal Supremo Electoral.
DETALLES:
Universitarios
Campaña
Estudiantes de
universidades públicas y privadas firmaron un manifiesto para unirse de forma
voluntaria en campaña por el Sí en el
referéndum.
Manifestaciones
Mañana está previsto un
plantón en la av. Delta, a las 09:00. También se planea una marcha
nacional para la próxima semana.