Productores y tenderos dicen que sus ganancias se han reducido, pues los costos siguen altos.
Pequeños comerciantes y productores se sienten perjudicados e inquietos por la fijación de precios para doce productos de la canasta básica familiar que el Gobierno decretó el pasado jueves.
Entre ellos, tenderos de Pichincha han retirado paulatinamente de sus locales productos como el pollo y el arroz, de los cuales no obtienen mayor ganancia o pierden la inversión realizada en la adquisición a los distribuidores mayoristas.
Así lo destaca el presidente de la Asociación de Microempresarios de Tiendas y Micromercados 12 de Febrero –que abarca a tenderos de Pichincha–, Paúl Estrada, quien explica que recibe de sus proveedores el litro de leche en funda a $ 0,61 y lo vende en $ 0,65, mientras que el valor fijado es de $0,60.
El caso se repite con la leche de cartón. Estrada recibe el litro a $ 1,10, cuando el precio establecido es $ 0,70. Lo mismo, dice, ocurre con el aceite vegetal en funda que compra a $ 1,85 y entrega a $ 1,95. El régimen lo fijó en $ 1,50.
“El Gobierno es dueño de nuestros negocios y ahora simplemente ordena o vamos presos. Hoy, por ejemplo, retiramos el arroz y el pollo, porque no podemos trabajar a pérdida. Desgraciadamente, no somos garroteros ni vamos a tirar piedras en las calles, entonces no nos ponen atención”, sostiene.
Este tendero aduce que a este sector no se le consultó sobre la medida, pese a que es uno de los mayores proveedores directos de la población.
Estrada insiste en que durante tres años han presentado como asociación el proyecto de un centro de acopio que conecte a los productores del campo con las tiendas de las ciudades, a fin de que se reduzcan los costos de intermediación. Sin embargo, advierte que hasta el momento no han recibido una respuesta concreta respecto del proyecto.
Este Diario recibió, además, varios testimonios de pequeños y medianos criadores de aves, quienes pidieron la reserva de sus nombres y se muestran preocupados ante la fijación del precio del pollo y el constante incremento de insumos como el balanceado. Según ellos, en las últimas semanas no han logrado obtener un margen de ganancia que les permita continuar en el mercado.
Para José Orellana, director ejecutivo de la Corporación Nacional Avícola del Ecuador (Conave), la medida del Gobierno no es una fijación de precios, sino una estabilización del pollo entero con vísceras hasta diciembre de este año.
Pero no responde a la pregunta de si la medida afecta a los criadores de aves o qué tipo de repercusiones puede representar para el sector.
De acuerdo con el vicepresidente de la Asociación Holstein del Ecuador, Víctor López, en el caso de la leche el panorama no ha cambiado sino que el Gobierno lo que hizo el jueves fue ratificar la fijación de abril.
López insiste en que esta política produce “incertidumbre y no es un incentivo para seguir produciendo”.
Mediante el Decreto Ejecutivo 1285, el Gobierno fijó los precios máximos de venta al público de fideos, pan popular, aceite vegetal en botella y en funda, avena, azúcar blanca, lata de atún, pollo, leche en cartón y en funda y arroz.