- SEP. 02, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Se conquistó allí, por primera vez en América Latina, la autonomía universitaria. Esa tendencia se extendió luego a toda la región, y desde entonces ha sido un principio universal que solo los gobiernos autoritarios se han negado a respetar.
El sábado, el Presidente de la República quiso vetar, en tono de amenaza y mencionando con nombres y apellidos, a ciertos aspirantes al cargo de rector de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, como si la manipulación del Estado y el temor fuesen instrumentos legítimos para decidir sobre tan importante función.
Luego de la intervención de la fuerza pública en esa universidad, por segunda ocasión se ha intentado violar la autonomía universitaria. Los sectores democráticos de la sociedad y de la Alma Máter deben repudiar esta política.