El Gobierno de Paraguay recibió hoy la solidaridad de los países latinoamericanos y de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante las denuncias de un supuesto complot golpista que el presidente Fernando Lugo formuló el lunes.
Los embajadores de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, quienes fueron convocados hoy por el canciller paraguayo, Alejandro Hamed, para recibir detalles sobre la denuncia de Lugo, expresaron el firme apoyo de los Ejecutivos de sus países al de Paraguay.
También el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, expresó hoy su "profunda preocupación" ante las denuncias y pidió a las fuerzas políticas paraguayas que superen sus diferencias.
En un comunicado, Insulza reiteró su firme respaldo a la gestión de Lugo para llevar adelante por vías democráticas las transformaciones que Paraguay requiere.
El ex obispo, que asumió como presidente el 15 de agosto, denunció este lunes la existencia de un plan contra su gobierno presuntamente urdido por su antecesor, Nicanor Duarte, y por el general retirado Lino Oviedo.
La denuncia se fundamenta en el testimonio del general Máximo Díaz Cáceres, enlace de las Fuerzas Armadas con el Congreso, quien dijo haber sido llevado el domingo a una reunión conspirativa en casa de Oviedo, de la que se retiró.
Asimismo, varias organizaciones sociales y campesinas de Paraguay anunciaron este lunes que se movilizarán el próximo jueves ante la sede del Parlamento en Asunción, para apoyar al Gobierno y a la vez repudiar la presunta conspiración.
Todos los referentes políticos acusados de participar el domingo pasado en una reunión en la residencia de Oviedo, ex jefe del Ejército paraguayo, negaron la existencia de un complot golpista en contra de Lugo.
No obstante, Oviedo reconoció públicamente que mantuvo una reunión el domingo con Duarte en su casa, aunque rechazó tajantemente su presunta participación en una conspiración y aseveró que está dispuesto a someterse a "la más exigente investigación para demostrar que es una absoluta mentira".
Duarte, entretanto, consideró que "al presidente Lugo le mintieron (...), eso le ocurrió, e hizo una declaración apresurada".
En contrapartida, el ex vicepresidente Luis Castiglioni dijo hoy que está convencido de que se llevó a cabo esa reunión.
"Creo que la obsesión y la codicia que tiene Nicanor, evidentemente, han sobrepasado todos los límites", subrayó Castiglioni, quien está enfrentado a Duarte en torno a la crisis interna abierta en el Partido Colorado a raíz de la derrota electoral de abril pasado, tras 61 años de hegemonía gubernamental.