El presidente Luiz Inacio Lula da Silva inauguró este martes las extracciones experimentales de pozos petroleros situados en aguas ultraprofundas del litoral sureste de Brasil.
Lula visitó la plataforma P-34 de la estatal Petrobras y recogió muestras del crudo del campo Jubarte -frente a las costas del estado de Espirito Santo- extraído de un yacimiento a 4.400 metros de profundidad y bajo una capa de sal de entre 100 y 200 metros.
La P-34 extraerá unos 15.000 barriles diarios de ese pozo que es considerado por Petrobras una especie de "escuela" para afrontar desde marzo experiencias similares en el campo Tupí. Ese campo tendría entre 5.000 y 8.000 millones de barriles de petróleo a unos 6.000 metros de profundidad y bajo una capa de sal de más de 1.000 metros.
De confirmarse el potencial de Tupí, prácticamente se duplicarían las reservas actuales de Petrobras de 14.000 millones de barriles.
La explotación de esos yacimientos insumirán inversiones estimadas en unos 600.000 millones de dólares durante al menos cuatro años, según estimaciones de analistas.
Lula ha saludado el descubrimiento de estos campos como una "bendición de Dios" y se propone revisar las normas actuales de prospección y explotación de hidrocarburos a fin de que el Estado brasileño gane más dinero con ellos. Lula ha insistido que los fondos de esos nuevos recursos deberán ser volcados a combatir la pobreza y mejorar la educación.