Por temor a ser delatados, latinos ‘sin papeles’ siguen en zonas que reparan luego del Katrina.
Un debilitado huracán Gustav tocó tierra ayer en la costa de Luisiana, propensa a inundaciones, pero casi desierta, con la amenaza de afectar la zona occidental de Nueva Orleans.
Gustav perdió fuerza y se transformó en huracán categoría 2 antes de tomar tierra, dejando siete muertos: cuatro de ellos enfermos en estado muy grave, que fallecieron cuando eran evacuados desde hospitales en Nueva Orleans, y los restantes por caída de árboles.
Varias calles están inundadas y se estima que recién hoy se podrá confirmar si los diques van a aguantar la presión del agua, informó el alcalde de Nueva Orleans, Ray Nagin.
Además, unas 800.000 personas están sin electricidad en el sur de Luisiana.
Anoche se había degradado a ciclón de categoría 1, con vientos de 120 kilómetros por hora y se preveía que esta madrugada llegue al estado de Texas.
A su paso por el Caribe dejó al menos 96 muertos.
Las plataformas petroleras, que sacan una cuarta parte de la producción de crudo de EE.UU. y el 15% del gas natural, así como las refinerías parecían no haber sufrido mayor daño
En tanto, muchos latinos que llegaron a Nueva Orleans para realizar los trabajos de reconstrucción luego del desastre del huracán Katrina en el 2005 se negaron a abandonar la ciudad, pues temen “que si son enviados a refugios serán entregados a inmigración”.
Díaz indicó que tenía la promesa escrita de funcionarios de que la situación migratoria de los evacuados no se trataría. Pero podría ser tarde para que el mensaje llegue a los latinos. “No teníamos suficiente gente para ir a los barrios donde viven los latinos”, dijo.
Amenaza de Ike y Hanna
Mientras, la tormenta Hanna se convirtió en huracán con vientos de 130 kilómetros por hora y dejaba ayer dos muertos en Puerto Rico. Se preveía que impactará hoy a las islas de Turcos y Caicos, y llegará a las Bahamas el miércoles, amenazando al sureste de Florida en ruta hacia el estado de Georgia.
Además Ike, la novena tormenta tropical de la agitada temporada de huracanes en el Atlántico, se formó ayer entre África y el Caribe, y los meteorólogos prevén que se convertiría en huracán en 48 horas.
Niños enfermos
Unos 70 niños en el Hospital de Nueva Orleans esperan que Gustav no los obligue a dejar en helicópteros el lugar, azotado por fuertes vientos y amenaza de inundaciones.
Pérdidas en Cuba
Gustav dañó más de 100.000 casas, cientos de kilómetros de líneas eléctrica y de teléfonos, cultivos, lesionó a 19 personas, no dejó muertos pero hay cinco pescadores que están desaparecidos.