En los buses interprovinciales no solo se cometen robos, sino también plagios y violaciones.
Los asaltos a mano armada y accidentes de tránsito no son los únicos delitos que se cometen en los buses de transporte intercantonal e interprovincial. Bandas delincuenciales aprovechan los largos recorridos de los micros para drogar a los pasajeros y someterlos.
El 26 de mayo último, una joven de 26 años fue secuestrada mientras retornaba hacia Guayaquil en un bus que venía desde su natal Santa Rosa (El Oro). Según la víctima, diez delincuentes se subieron al micro y sacaron a cinco pasajeras –incluida ella– para llevárselas a una casa en Perú, donde las encerraron y las obligaron a consumir droga. “Desde ahí casi no recuerdo nada, excepto que vi a los sujetos cuando violaban a las otras mujeres”, cuenta la joven cuya salud es crítica, y fue liberada tres días después.
“Mi hija está destrozada y no sale de la casa sola, peor va a querer viajar en bus; aunque es triste que ya no se vea con sus primos de Santa Rosa”, expresa la madre de la afectada.
Asimismo, en marzo pasado, Darwin Rojas, de 33 años, y su novia fueron drogados y asaltados mientras viajaban en un bus de Esmeraldas hacia Santo Domingo de los Tsáchilas.
El joven señala que en el camino dos parejas se les acercaron para conversar. “Todos nos fuimos a los asientos traseros del carro para hablar, ellos nos ofrecieron bebidas, pero no aceptamos. Desde ahí no recuerdo nada más”, acota.
Al día siguiente, Darwin y su novia despertaron en la terminal terrestre de Santo Domingo sin sus pertenencias.
Mientras, Juana Monserrate Zambrano Arteaga, de 30 años, sufre un infierno desde que el 9 de este mes una desconocida le quitó a la niña que llevaba en su vientre hace ocho meses.
Indica que mientras venía desde Manabí en un bus de la coop. Coactur, una desconocida se sentó junto a ella y comenzó a preguntarle sobre su embarazo, tras lo cual se sintió mareada. Al llegar a la terminal terrestre de Guayaquil, Juana sufrió una crisis en su salud y otra mujer se le acercó ofreciéndole ayuda. “No entiendo cómo dejé que me lleven a una casa, donde me quitaron a mi bebé”, se lamenta Juana, quien según los médicos que luego la atendieron fue drogada con escopolamina.
Otro de los delitos que se cometen en las unidades son los asesinatos tipo sicariato. Entre la segunda y tercera semana de este mes, en Portoviejo, fueron asesinados Wladimir Rengifo, teniente político de la parroquia San Sebastián de cantón Pichincha; y Rafael Mero. El primero viajaba en un bus de la coop. Reales Tamarindos, mientras el segundo, en uno de la Coactur. En ambos casos, los antisociales amenazaron a los pasajeros simulando un robo, pero se dirigieron solo a las víctimas y les dispararon.
Recomendaciones
SEGURIDAD EN LOS VIAJES
No entable conversaciones con personas desconocidas ni acepte bebidas o comidas, mucho menos dé datos sobre su identidad, lugar adonde va u otro tipo de información personal.
Si hay un sujeto sospechoso, comuníquelo de forma disimulada al chofer o al oficial del micro para que estén pendientes.
Cuando viaje no lleve joyas o accesorios que llamen la atención. Tenga suelto a la mano para que compre comida o bebidas sin tener que sacar un bulto de dinero.
Si envía sus maletas a la cajuela del bus, asegúrese de que estén bien cerradas, preferiblemente con candados en los cierres; póngales su nombre para evitar pérdidas.