El saxofonista Lucho Silva y su banda fueron invitados por la Embajada del Ecuador en Panamá para presentarse el 31 de enero anterior en el Teatro Nacional, en el marco del V Panama Jazz Festival.
Lucho Silva, sus hijos Luis (teclado) y Medardo Ángel (batería), su sobrino Pedro Acosta Silva (percusiones) y Freddy Auz (bajo) ofrecieron un concierto que dejó ampliamente satisfechos a los asistentes que llenaron ese pequeño teatro de estilo colonial calificado por Lucho Silva como inspirador y hermosamente cuidado, por lo que es considerado una joya arquitectónica del Casco Viejo de la urbe.
Fuera del escenario, el reconocido músico se sintió complacido de haber conocido el Canal de Panamá. “Nos maravillamos al observar el paso de los inmensos buques a través de las esclusas, además de la excelente atención que brindan los panameños a los turistas, con explicaciones de cómo se realizó esa monumental obra”, indica el músico sobre esta obra “maravillosa del hombre”, en la que los barcos de diferentes banderas del mundo hacen fila en ambos ingresos del Canal -en el océano Pacífico y el mar Caribe- para atravesar el la vía interocéanica, aunque pueden cruzar antes si ganan un concurso de propuestas económicas, indica el maestro de la academia de música Preludio, la cual es dirigida por su hijo Luis Silva Guillén.
Los músicos también cruzaron sesenta kilómetros de carretera hasta llegar a la Zona Libre de Colón, en el Panamá caribeño, la cual es un área que anualmente genera $ 11.000 millones en importaciones y exportaciones a través de sus 2.000 empresas establecidas y 250.000 visitantes anuales. Por seguridad, solo los empresarios con permiso especial pueden ingresar con vehículo, mientras que los turistas entran a pie. Además, la mercadería es enviada al aeropuerto para que sea retirada por el cliente. Así se aseguran de que los productos sean exportados de este país con gran corazón humano y comercial.