Las empacadoras de pescado, fábricas de hielo y otros negocios adquirieron generadores.
En el país no hay racionamientos de energía por estiajes pero, en la práctica, en Manabí hay suspensiones del servicio desde hace tres semanas.
Los apagones que se presentan de forma inesperada en algunos cantones generan críticas por parte de empresarios y propietarios de almacenes.
Los cortes abruptos de energía que fueron de hasta dos horas entre el lunes y viernes último, se dieron por fallas a lo largo del sistema de transmisión de energía de la línea que va de Quevedo a Portoviejo.
Los técnicos de la Empresa Eléctrica de Manabí (Emelmanabí) se internaron en las colinas para detectar el sitio donde se encontraba el daño.
La suspensión del servicio se hace con mayor frecuencia en distintos sectores de Manta, Portoviejo, Montecristi, Santa Ana, Jaramijó, Rocafuerte, Tosagua, Jipijapa, 24 de Mayo y Puerto López.
La situación empeora porque el Estado no tiene capacidad para generar energía, ya que aún se está reparando la central térmica Miraflores, según Washington Castillo, presidente de Emelmanabí.
El funcionario agrega que en diciembre próximo esa central generará unos 15 megavatios, que se usarán para suplir las emergencias. La primera etapa de la obra se hará a un costo de $ 2 millones.
En tanto, los cortes de energía programados perduran hasta una hora lo que obliga a que en supermercados y fábricas de hielo se enciendan generadores, al igual que en procesadoras de pescado.
Manabí recibe 195 megavatios de energía mensuales para abastecer la demanda, pero el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) pidió a Emelmanabí que ahorre 50 megavatios, lo que representa el 25% del consumo provincial, hasta que se solucione el problema en las líneas de transmisión.
Ángela Zambrano posee un generador que puso a funcionar la noche del lunes pasado mientras cerraba su negocio en la parroquia mantense de Tarqui.
“Lo compré porque los racionamientos son constantes e inesperados. Nadie nos avisa y luego cuando llega la luz lo hace con fuerza y me ha provocado daños en algunos electrodomésticos”, acota.
Castillo asegura que la falta de recursos provocó que la inversión en mantenimiento sea mínima. La distribuidora recauda un promedio de $ 5 millones al mes, pero reparte energía por un valor de $ 4,6 millones.
Deudas
La Empresa Eléctrica de Manabí (Emelmanabí) tiene una deuda de $ 20 millones con generadoras privadas.
Déficit
El 80% de los $ 5 millones que la distribuidora recauda cada mes se va en pagar deudas. El resto se usa para sueldos ($ 500.000), gastos de operación ($ 100.000) y deudas con generadoras
($ 700.000). Hay un déficit de 400 mil dólares.