En una insólita decisión, un árbitro decidió suspender el partido de este domingo entre Nacional y Villa Española, correspondiente a la segunda fecha del torneo Apertura del fútbol uruguayo, porque el equipo local no había ingresado puntualmente a la cancha.
El árbitro Líber Prudente y sus asistentes de línea abandonaron el campo de juego a las 15:30 (hora local), el momento fijado para el inicio del partido, y lo dieron por suspendido porque el plantel de Nacional todavía no se había presentado. Pero al mismo tiempo que los jueces se retiraban por una de las salidas a vestuarios, la televisión mostraba a los jugadores de Nacional que ya estaban pasando por la manga flexible que comunica los camarines con la cancha.
Todas las protestas fueron en vano, los árbitros se encerraron en su camarín y, pese a que mantuvieron reuniones a puertas cerradas con dirigentes de ambos equipos, el partido quedó suspendido.
Mientras salía de la cancha, la televisión también registró que Prudente decía son las 15:30 y no está el equipo.
Poco tiempo atrás, el tribunal de arbitrajes de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) había emitido una recomendación a los jueces para que respetaran la puntualidad en los horarios de comienzo de los partidos.
El relator radial Alberto Kesman recibió una pedrada en la cabeza cuando salía del estadio, aparentemente arrojado por hinchas de Nacional encolerizados por la suspensión del partido. El periodista sufrió un leve corte en la cabeza, pero recibió atención médica en el lugar y se encontraba en buen estado, según informaron distintos medios periodísticos.
Por el momento no está decidido si Villa Española, que estaba en la cancha desde seis minutos antes del horario fijado, ganará los puntos por la no presentación de Nacional. Probablemente el asunto pasará a estudio de las autoridades de la AUF una vez que el árbitro Prudente presente su informe.
Los otros partidos que completan la fecha comenzaron con normalidad.