- AGO. 31, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Vestidos de blanco, con una vela y en silencio, miles de mexicanos protestaron ayer en las calles de la capital y en otras 70 ciudades para exigir a sus políticos que detengan la violencia desbordada que ya ha causado casi 3.000 asesinatos y unos 400 secuestros en lo que va del año.
El pasado 21 de agosto las autoridades nacionales reaccionaron ante la indignación ciudadana, reuniéndose y firmando una serie de compromisos contra la inseguridad.
Pero tras la cumbre llegó la semana más violenta desde el inicio del mandato del presidente Felipe Calderón, en diciembre del 2006, afirmó ayerel diario Reforma, que dio cuenta de 167 asesinatos, incluidos de 24 policías, y 21 decapitados.