- AGO. 31, 2008 - Foto - Religiosa y Obituarios - EL UNIVERSO
Miles de devotos de Santa Rosa de Lima, Patrona de América, Perú y las Filipinas, primera santa de la Iglesia católica en América Latina, colmaron ayer el convento donde vivió, para pedir salud, empleo y menos inflación, al recordar el día en que fue canonizada en 1671.
Los devotos amanecieron a las puertas del monasterio que lleva su nombre en Lima, provocando largas colas entre quienes pugnaron por ingresar para poder arrojar al popular pozo de los deseos una carta con peticiones a la santa.
“Quiero ser grande”, fue el pedido de un niño de siete años, que contrastó notablemente con aquellos de adultos, varones y mujeres de todas las edades, en su mayoría de origen humilde.
Gran parte de los fieles le piden a Santa Rosa que vele por su salud y les otorgue varios años más de vida, según declaraciones al paso brindadas a la prensa en los exteriores del templo.
Pero este año surgieron nuevas y curiosas peticiones, como la de una familia que anotó en su carta dirigida a Santa Rosa que haga todo lo posible para evitar que la inflación se dispare, a fin de no afectar su presupuesto familiar.
La inflación ha ganado este año un lugar preferente entre las mayores preocupaciones de los peruanos, según los sondeos. En lo que va del año bordea el 6%, frente al 4% del 2007.
Las peticiones son la forma más popular con que los devotos se comunican con esta santa, cuyo verdadero nombre es Isabel Flores de Oliva, hasta que el papa Clemente XI la canonizó hace casi cuatro siglos.
Además del mensaje en el denominado pozo de los deseos, procesiones y misas en diversas ciudades del país son la clásica manifestación de esa nación, la que recuerda a una de sus santas más emblemáticas.
Al final de la jornada se estimó que desfilaron por el convento de la orden dominica entre 300.000 y 400.000 devotos.
El convento guarda un cilicio que Santa Rosa de Lima portó en vida, una vincha de plata con tres hileras de 33 puntas de clavos.