Los remedios que prometen alisar la piel arrugada son un ofrecimiento fraudulento, pero ahora existen pruebas sólidas de que ciertos tipos de tratamiento resultan eficaces.
La clave es una mayor comprensión del tejido conector de la piel, llamado colágeno dermal.
Una reciente reseña en la revista The Archives of Dermatology, concluye que tres tratamientos han demostrado ser clínicamente eficaces contra el envejecimiento: la aplicación tópica de retinol; la ablación con láser de dióxido de carbono, y la inyección de ácido hialurónico, ácido que retiene la humedad y está presente de forma natural en la piel. Cada uno de los tratamientos depende de la interacción de células de la piel llamadas fibroblastos, con el colágeno que producen.
La teoría y los experimentos respaldan estos tratamientos, escriben los autores. Los fibroblastos, o células de tejido conector, secretan un complejo grupo de polisacáridos y proteínas que crea colágeno, el cual da forma y elasticidad a la piel y sirve como andamiaje para los vasos sanguíneos que la permean.
La red de tejido de colágeno se mantiene por su tensión con estas células de la piel.
La epidermis se deteriora a medida que envejece, pero su exposición a la luz del sol inhibe la capacidad de los fibroblastos para producir colágeno.
Sin embargo, existen tratamientos que contrarrestan este proceso. La aplicación tópica del retinol, una forma de vitamina A, fue la primera en demostrar utilidad.
Aunque no se comprenden enteramente las vías moleculares involucradas, el retinol hace que se forme nuevo colágeno en la piel envejecida y en la piel dañada por la luz ultravioleta.
Se pueden conseguir cremas con retinol para la piel sin receta médica, aunque muchas no indican la concentración del ingrediente activo. “Muchos productos sólo se refieren al retinol o a la vitamina A como publicidad”, dijo Gary J. Fisher, autor principal de la reseña y catedrático de dermatología en la Universidad de Michigan.
Son suficientes las concentraciones de entre 0,2% y 0,6%, dijo Fisher.
La ablación con láser de dióxido de carbono es otro tratamiento bien probado para las arrugas. El láser elimina delgadas capas de piel sin dañar el tejido circundante. Al sanar la herida, se produce nuevo colágeno.
El tercer tratamiento eficaz es inyectar una forma de ácido hialurónico, similar a una sustancia que produce la piel de forma normal, en la dermis debajo de las arrugas. En un principio estaba diseñado para rellenar huecos, sin que se pretendiera obtener un efecto fisiológico.
Sin embargo, al estirarse la dermis con la inyección, los fibroblastos responden produciendo más colágeno. ¿Superan los beneficios de estos tratamientos a sus riesgos?
“Es cuestión del tipo de problema que percibe la persona y cómo quiere lidiar con el mismo”, dijo Fisher. “Para estos tratamientos, que cuentan con el respaldo de una investigación sólida, y para las personas que quieren mejorar su apariencia, los beneficios superan con mucho a cualquier problema”.