Para los usuarios de los buses interprovinciales e intercantonales, una de las causas de los robos es que los choferes recogen pasajeros una vez que han salido de las terminales.
En un recorrido realizado por un equipo de este Diario, el domingo pasado, se constató que un carro de la coop. Expreso Milagro, que salió de la terminal terrestre de Guayaquil, se detuvo seis veces en el camino para recoger más viajeros y vendedores ambulantes. En el trayecto, además, no se observó ninguna patrulla policial.
A mediados del año anterior se comenzaron a colocar sellos en las puertas a las salidas de los buses. Pero esto se abandonó con la inauguración de la nueva terminal terrestre de Guayaquil (en diciembre pasado), por una descoordinación entre la fundación que maneja este lugar y la Unión de Transportistas de Pasajeros del Guayas.
Así lo afirma el presidente de esa asociación, Julio Ochoa, para quien, sin embargo, los sellos no representaban una garantía de seguridad.
“Muchos ladrones se suben con boletos en la misma terminal.
Además, no podemos dejar sin servicio a la gente en las vías”, sostiene.
Tanto él como los dirigentes de las cooperativas y los usuarios apuntan a que el incremento de robos a buses se debe a la disminución de los operativos policiales en las carreteras.
Víctor Cordero, quien diariamente viaja de El Triunfo a Guayaquil por trabajo, cuenta que desde hace un mes ya no se hace requisa en los micros que van por la vía Durán-Tambo. “Hacen operativos por un tiempo y a la otra semana no; no es una labor continua”, se queja.
El presidente de la Unión de Transportistas asevera que ha enviado varios oficios al Comando de Policía del Guayas para exigir más control, pero –afirma– no ha recibido ni respuestas ni acciones concretas.
Un trabajador de la Coactur, quien no se identifica, sostiene que los uniformados conocen a los delincuentes, pero no los detienen. “Hace un mes llamé a la Policía de Nobol para reportar el robo a un bus. Un gendarme me contestó y luego de contarle cómo fue el asalto me dijo: ‘¡ah! ese es el flaco (refiriéndose al ladrón) el que anda robando, ya vamos a ver qué hacemos’”, cuenta indignado.
Ernesto Almeida, jefe de la Unidad de Vigilancia Centro de la Policía, admite que hace tres semanas los operativos en buses se han “limitado”. “Se están haciendo más esporádicamente porque estamos dialogando con los choferes para aplicar el proyecto de botón de pánico (dispositivo que se activa desde los micros y la señal se recibe en la Policía)”, indica Almeida. Pero Ochoa dice que no todos los transportistas están dispuestos a invertir en el sistema.
Guardias de Seguridad
Quince empresas de transporte han contratado guardias privados que, con detectores de metales, realizan cacheos a los viajeros en las terminales cantonales.
Control policial
Para el control de cada vía del Guayas han sido asignadas cuatro patrullas con personal masculino y femenino para las requisas. Sin embargo, la Policía admite que le hacen falta detectores de metales.
Grabaciones
Algunas cooperativas han optado por filmar y tomar fotografías a los pasajeros en las terminales. En junio pasado, una grabación permitió la captura de dos delincuentes que asaltaron un bus de Transportes Ecuador.
Vigilancia interna
En la terminal terrestre de Guayaquil hay 168 cámaras de vigilancia y 200 guardias privados que en ocasiones ayudan en los cacheos.