La visita del mandatario ecuatoriano Rafael Correa a Venezuela, para presenciar la perforación del taladro de exploración en el campo petrolero Ayacucho 5, sirvió para concretar cuatro acuerdos hidrocarburíferos entre ambos países.
El primero consiste en elaborar un estudio de factibilidad en el bloque Ayacucho 5, ubicado en la faja petrolífera del Orinoco, en donde se encuentran las segundas reservas petroleras mundiales. Las primeras están en Lejano Oriente.
El segundo es un memorándum de entendimiento entre los ministerios de Energía de Venezuela y Minas de Ecuador, para constituir un comité binacional que se encargará de coordinar estudios para el diseño y la construcción de la planta de regasificación en Ecuador.
El tercero, un acta constitutiva de la empresa binacional de operaciones Río Napo, que explotará el campo Sacha (en Ecuador). Y el cuarto, la cesión de derechos preferentes del gobierno venezolano para que Petroecuador acceda al 8,35% del paquete accionario del campo Onado, en Venezuela.
Con los ingresos que deja ese porcentaje de participación, antes en manos de la Agencia de Garantía de Depósitos (AGD), porque le fue incautado a los ex dueños del Fondo Solidez, el Gobierno de Ecuador cancelará a los depositantes afectados por el Banco Popular.
Banco del Sur
Los presidentes de Venezuela y Ecuador analizaban ayer la posibilidad de concretar, el 28 de octubre en Ecuador, la constitución de un banco bilateral que sustituya al Banco del Sur. Esto luego de considerar que el Banco del Sur está “entrampado” y que enfrenta dificultades para terminar de constituirse.
Chávez invitó a Ecuador y a Bolivia a que sean los países que, junto a Venezuela, impulsen a un ritmo más acelerado la constitución del organismo.
En otro tema, Correa anunció la postergación del ingreso de Ecuador al ALBA, a fin de analizar los valores adicionales que esta pueda darle al país frente a los convenios bilaterales.
‘Niños ricos’
Durante su estadía en Venezuela, el presidente Rafael Correa señaló a “los niños ricos” de Ecuador como parte de la oposición que se dedica a hacer circular rumores de una guerra civil. Correa y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, argumentaron que estas prácticas son desarrolladas por los “yanquis” para poder llevar al país a una situación de confrontación interna.