Cinta sobre la vida del modisto se expuso con la misma pompa que una comedia protagonizada por George Clooney y Brad Pitt, la cual no tuvo muy buenas críticas.
La 65ª edición del Festival de Cine de Venecia, que empezó el miércoles pasado en esa ciudad italiana y culminará el próximo sábado, no solo cuenta con todo tipo de géneros y grandes superproducciones de Hollywood, sino también glamourosos trajes que visten las celebridades invitadas a esta gala.
En la larga lista de los trajes fotografiados están los de las actrices: la rusa Ksenia Rappoport, la italiana Claudia Cardinale, la alemana Nina Hoss, la cantante Lola Ponce, de argentina y ganadora del más reciente Festival de San Remo; Las modelos Afef y Eva Herzigova de Checoslovaquia.
No es para menos, ya que este festival incorpora un documental en homenaje a uno de los hijos ilustres de Italia, el diseñador Valentino Garavani, The Last Emperor. Una cinta en la que el periodista Matt Tyrnauer le ha rendido pleitesía y, de paso, le ha dado la excusa perfecta para convertirse, aun en su condición de jubilado (se retiró en enero pasado tras 45 años como diseñador), en protagonista de la jornada de la Mostra de Venecia.
Durante esta gala, Valentino dijo emocionado “La moda no morirá jamás, es como una vieja canción que permanece para siempre”. Nati Abascal, Gwyneth Paltrow, Michael Caine y Joan Collins son, junto con sus inseparables perros Milton, Monty, Maude, Margot, Maggie y Molly, algunas de las personalidades que aparecen en el filme en diferentes momentos. También recuerda a Audrey Hepburn, a Jackie Kennedy, a Lady Di y a Julia Roberts, quien usó uno de sus trajes cuando ganó el Oscar en el 2001 por Erin Brockovich.
El festival también pone a prueba al mexicano Guillermo Arriaga, el japonés Takeshi Kitano y el estadounidense Darren Aronofsky, que son tres de los 21 directores de cine que este año compiten por obtener el León de Oro a la Mejor Película. Burn After Reading, que es la última película de los hermanos Coen, ha causado comentarios a favor y en contra, sus protagonistas son los engreídos de Hollywood, George Clooney y Brad Pitt. Este filme que inauguró el festival ha apostado claramente por la intrascendencia, según han señalado varios críticos.