- AGO. 30, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
El derroche de recursos del Estado para favorecer la postura del Gobierno, opaca los tímidos intentos de una oposición a la que se le interponen toda clase de obstáculos para que difunda sus mensajes. El Presidente de la República, sus ministros, centenares de funcionarios públicos, las fachadas de los colegios, muchísimos profesores y alumnos, todo eso se lo está poniendo al servicio de la tesis oficial, y no para explicar conceptos, sino para apelar a emociones. En ese contexto, no hay cómo creer en la promesa de que las cadenas que se anuncian no tendrán intención proselitista.
Una de las críticas que se le hizo al viejo sistema político era lo desigual de las campañas electorales. El dinero se convirtió en el verdadero elector de presidentes. El cambio debería comenzar por allí, poniéndole un alto categórico a este desborde publicitario que favorece exclusivamente a la postura oficial.