- AGO. 30, 2008 - Foto - El Gran Guayaquil - EL UNIVERSO
Segundo Malan, de 32 años, doce de ellos conductor de buses de la cooperativa Panorama, reconoce que se dan roces entre ellos y las personas que convergen en la cuadra donde las unidades dan la vuelta (José de Antepara, Luis Urdaneta, García Moreno y Padre Solano) antes de tomar la ruta de retorno a la estación de la flota, ubicada en el cantón Durán.
Antes de aceptar que sus colegas han impactado algunos vehículos estacionados, dice que cuando el tráfico “está pesado” pierden entre 20 y 25 minutos “en dar la vuelta”, por lo que sugiere que se retome la extensión a la calle Manabí, la cual estaba vigente hace un año, recuerda.
Dice que ante la falta de un paradero específico en el área les toca recoger a pasajeros “al vuelo” y que los vigilantes “les hacen la fiesta” al citarlos por detenerse a recogerlos.
Colegas del conductor prefirieron no opinar al respecto.
Porfilio Jiménez, directivo de la cooperativa 16 de Octubre, cuyas unidades toman el mismo tramo, señala que aquella “vuelta” se adoptó hace casi un año para reducir la incidencia de choques en la intersección de José de Antepara y Padre Solano. “Son calles adecuadas porque se vira hacia la derecha, pero si se cambia creo que habría más problemas”, cita el dirigente. La modificación fue dispuesta por la Comisión de Tránsito del Guayas.
Respecto al pedido de moradores del sector que solicitaron un cambio de ruta ante la generación de ruido y congestionamiento, Fernando Amador, jefe de Tránsito Urbano de la CTG, dijo que la entidad revisa que los buses urbanos no posean cornetas que puedan perturbar por el ruido a los ciudadanos.
Agregó que de ser necesario se retomará la inspección en los buses de Durán, incluyendo los tubos de escape.
Adelantó que por el momento la CTG no revisará los recorridos de las unidades de Durán.