Miles de personas comenzaron este sábado una marcha en un céntrico punto de la Ciudad de México, en contra de la creciente ola de violencia que incluye desde fatales secuestros hasta cuerpos decapitados.
Los manifestantes, que desafiaron una leve llovizna, caminaban desde el Angel de la Independencia -en el popular Paseo de la Reforma-, portando veladoras y ataviados de blanco, como símbolo de la paz que demandan al Gobierno del presidente Felipe Calderón.
"Todo está peor, ha habido más secuestros, más asesinatos", dijo Carlos Villaseñor, de 63 años, dueño de una tienda de artículos fotográficos, cargando flores.
Se trata de la segunda movilización reciente en su tipo. En el 2004, casi un millón de personas marcharon también por la misma calle y hasta el Zócalo de la Ciudad de México -el corazón de la capital-, en demanda del cese a la violencia.
En esta ocasión se contempla la participación de más de 500,000 personas, protegidas por casi 3,500 policías, más de 200 patrullas, cámaras de vigilancia y un helicóptero.
Manifestaciones similares estaban programadas en ciudades en la frontera entre México y Estados Unidos, en donde cada vez son más comunes los enfrentamientos entre bandas rivales del narcotráfico, que luchan por el control de la rutas de tráfico de estupefacientes.
"Son más sanguinarios, desaparecen a sus víctimas, las mutilan, les cortan las orejas", dijo Manuel Ramírez, de 50 años. "En el caso de mi hija, no sabemos donde la hayan dejado", agregó al referirse a su hija Mónica, desaparecida desde el 2004.
Más de 2,300 personas han sido asesinadas este año en incidentes relacionados con el narcotráfico y en la última semana ha crecido el número de cadáveres sin cabeza.
MAS FURIA
Pese a que la violencia suele ser un mal común, ahora los mexicanos están más furiosos por el reciente secuestro y posterior asesinato de Fernando Martí, de 14 años, hijo de un famoso empresario.
Su cuerpo fue encontrado a principios del mes dentro de un automóvil pese a que su padre, quien fuera propietario hasta hace poco de una importante cadena de tiendas de artículos deportivos, había pagado un millonario rescate.
El incidente obligó a Calderón a convocar a su gabinete de seguridad, con la presencia del alcalde de la Ciudad de México, Marcelo Ebrard, a realizar una reunión de emergencia la semana pasada.
Los secuestros han aumentado casi un 40 por ciento entre el 2004 y el 2007, de acuerdo con cifras oficiales, lo que coloca a México al nivel de países conflictivos como Irak y Colombia.
En los últimos años han sido secuestrados desde prominentes banqueros y figuras públicas como el entrenador argentino de fútbol Rubén Omar Romano o la actriz Laura Zapata, hermana de la popular cantante Thalía, hasta personas comunes.
Sólo algunos casos fueron resueltos y los demandantes se enfrentan en numerosas ocasiones a autoridades coludidas con la delincuencia.
Varios policías fueron arrestados en el caso Martí.
Por otro lado, la violencia por el narcotráfico también ha crecido en los últimos tres años mientras que el hombre más buscado de México, el ex convicto Joaquín "Chapo" Guzmán, busca con el cartel del Golfo y otras bandas el control de las rutas de tránsito de estupefacientes hacia Estados Unidos.