Con la salida militar de EE.UU. de la base de Manta, el Gobierno invertirá $ 15 millones.
La salida del Puesto de Operaciones de Avanzada Americana (FOL, por sus siglas en inglés) de la Base Aérea Eloy Alfaro de Manta ya vislumbra el aumento de las conexiones aéreas del aeropuerto para convertirlo a largo plazo en la puerta de entrada de pasajeros y carga proveniente de Asia hacia la región.
Una de las empresas que ya muestra ese interés es la aerolínea ecuatoriana Ícaro, que anunció su predisposición de tener como base de operaciones al aeropuerto de Manta, una vez que el FOL se retire hasta noviembre del 2009, tal como anunciaron diplomáticos estadounidenses, tras diez años de permanencia en el país.
Su salida se dará debido a que el presidente de la República, Rafael Correa, anunció a la Embajada de Estados Unidos que no se renovará el convenio que permitió la instalación de la base militar extranjera.
Guido Saltos, titular de Ícaro, indicó que al momento cuenta con cuatro aeronaves, pero que a partir del 2009 se incrementará a siete, aunque no anticipó el costo de la operación.
La aerolínea pretende trasladar incluso el hangar de reparaciones que posee en la terminal aérea de Quito hasta Manta. “Queremos convertir a Ícaro en una compañía mantense”, declaró Saltos.
Entre los planes a corto plazo de Ícaro está uno de emprender vuelos comerciales regulares directos desde Manta hacia Caracas y Panamá, a más de las conexiones chárteres hacia Estados Unidos.
Las compañías nacionales Tame y Aerogal también buscan incrementar las frecuencias de carga y pasajeros por la terminal de Manta.
En medio de promesas de inversión, una nueva disputa se genera en torno al uso de las instalaciones que dejará el FOL que representan el 5% de la Base Aérea Eloy Alfaro.
El comandante del Ala de Combate Nº 23, Eduardo Cárdenas, anunció que el área servirá como una escuela para pilotos de combate y albergar a 24 aviones Súper Tucano, que las Fuerzas Armadas adquirirán a un costo de 270 millones de dólares.
Pero las intenciones militares son rechazadas por Jorge Álava, director ejecutivo de la Corporación Aeroportuaria de Manta (Corpam) que administra el aeropuerto. “Esa área se destinará para la construcción de la terminal internacional de pasajeros y el hangar para el uso de los aviones”.
El ex ministro de Transporte y Obras Públicas, Héctor Villagrán, quien fue delegado por el Gobierno para que impulse el proyecto en el aeropuerto local, afirmó que de forma jurídica se establecerá que el área que abandone el FOL se utilizará para edificar la terminal intercontinental.
La ampliación del actual edificio de pasajeros y la remodelación del local que ahora ocupan los soldados y naves norteamericanos le costarán al Estado, en una primera fase, unos 15 millones de dólares.
La intención del régimen es que mediante decreto ejecutivo se determine que tanto la Corpam y el Gobierno perciban en forma equitativa las utilidades que genere el aeropuerto.
“Lo que no se podrá permitir y hasta por recomendaciones técnicas de la aviación internacional es que desde el aeropuerto Eloy Alfaro operen aviones no tripulados”, reveló Álava.
Mantenimiento
Unos $ 50 mil mensuales destinan las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para el mantenimiento de la pista del aeropuerto Eloy Alfaro, de Manta, que tiene 2.854 m de largo por 45 m de ancho, una de las más extensas de la región. Puede hasta recibir aviones tipo Boeing 744.
Pérdidas
La Corporación Aeroportuaria de Manta percibe unos 5 mil dólares de utilidades al mes desde que administra el aeropuerto. Con la Dirección de Aviación Civil había pérdidas por $ 720 mil al año.
Cifras
300.000
Pasajeros es la meta que la Corpam prevé utilicen el aeropuerto durante este año.
210
Vuelos comerciales y 12 de carga internacional se realizan mensualmente.