Este producto lo elaboran en la planta procesadora de lácteos, ubicada en la extensión de esta institución educativa desde hace tres años.
Hoy, la extensión de la UTM en Chone utiliza diariamente 300 litros de leche para producir 46 kilos de queso pasteurizado, cuyo sabor y consistencia lo han convertido en el favorito de los consumidores en el mercado local y la comunidad universitaria.
Requesón, enlatados, conservas de frutas, yogur de durazno, mora, mango, bolos de yogur, manjares de leche y coco son otros de los productos que se elaboran en la planta.
Carlos Carpio, docente de la carrera y jefe de la planta, es quien propuso el proyecto a las autoridades de la facultad, quienes dieron luz verde a la propuesta para que los estudiantes aprendan cómo deben elaborar los productos manteniendo las normas y técnicas del proceso.
Rudyard Arteaga, director de la escuela de Ingeniería Industrial, señala que a la planta llegan estudiantes de la carrera de Ingeniería en Alimentos de la extensión de la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (Uleam), de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y de colegios rurales para realizar pasantías.
Nancy Muñoz, maestra y encargada de la parte administrativa de la planta, refiere que los productos se comercializan en el comisariato de la UTM en Portoviejo y en el mercado de esta ciudad, dice que se espera aumentar la producción y ampliar el mercado a nivel provincial y nacional.
Actualmente, se analiza la posibilidad de adquirir nuevas maquinarias para cumplir con los objetivos.
Los precios para el consumidor final son: $ 3,50 el kilo de queso, $ 1,25 el litro de yogur y $ 2,50 el de dos litros.
La planta se autofinancia con las ventas de los productos.
Proyecto
Los recursos que se obtienen en la venta de los productos lácteos son utilizados por los estudiantes para pagar sus estudios y en la compra de insumos para continuar con la elaboración de queso.