No solo en barrios sino también en las urbanizaciones hay sitios en los que prima la inseguridad.
Los moradores de la ciudadela Vernaza Norte se sienten atemorizados por la presencia delincuencial a causa de un solar vacío y sin cerramiento en la manzana 24 de esa zona.
“Hay unos chicos que forman sus chocitas de cartón y duermen ahí, fuman droga y aprovechan para robar a los transeúntes. Es un peligro constante”, dice sin identificarse una habitante del lugar.
Las quejas de esta ciudadana y de sus vecinos no son las únicas. En un recorrido que hizo este Diario se constató que además de Vernaza Norte existen cerca de 50 solares sin cerramiento y con maleza en las ciudadelas La Garzota, Guayacanes y Samanes.
Según registros del departamento de Justicia y Vigilancia del Municipio, en Guayaquil hay 565 terrenos abandonados en diferentes zonas.
Mientras, en las ocho comisarías de Guayaquil, en lo que va del año, 65 personas presentaron denuncias por sentirse afectadas por estos terrenos.
Otra de las quejas de los residentes de la cdla. Guayaquil fue la de Olga Cedeño, quien expresa que en el lugar se han cometido hasta violaciones.
“Constantemente somos asaltados al pasar por estos lugares, en donde los delincuentes se esconden aprovechando la oscuridad y los montes”, refiere Álex Cevallos, residente de la ciudadela Guayacanes.
Uno de estos predios vacíos que mantiene en zozobra a los moradores y trabajadores de la ciudadela Bellavista es un solar esquinero ubicado en la mz. 73, en la vía principal.
“Después de las 18:00 es imposible pasar por ahí, unos chicos se meten en ese lugar y roban a toda persona que camina por esa zona”, dice una empleada del almacén Loveto, quien señala que el solar tiene más de ocho años abandonado.
Sin embargo, no solo la zona norte es aquejada con este mal. En el sur también encontramos terrenos con construcciones a medias y abandonados.
Uno de ellos está en las calles 49 y Oriente, en donde sus habitantes expresan que los pandilleros de ese sector escogen el sitio para reunirse en la noche a consumir drogas y robar.
Asimismo, en la mz. C de la urbanización La Saiba un parque situado en las calles Bogotá y la H ocasiona inseguridad.
Parques descuidados
Impotentes y molestos se sienten los moradores de la mz. 127 de Samanes I por los constantes atracos que se registran en la zona por la oscuridad y el abandono de un parque.
Uno de los afectados por esta situación es un joven universitario que fue sorprendido por los malhechores hace mes y medio cuando ingresaba a su vivienda, a eso de las 22:00.
“Dos sujetos a bordo de un auto me metieron al callejón del parque... luego de robarme huyeron”, indica el joven, quien prefiere no identificarse.
El mismo problema lo tienen los habitantes de la mz. 503 de la Martha de Roldós. Ellos exigen al Cabildo que arregle un parque donde los juegos están oxidados. “Este sector se convierte en guarida de delincuentes y fumones y los niños no pueden jugar”, expresa Susana Pino, residente del sitio.
DENUNCIAS: Sectores críticos
Norte: en la ciudadela Garzota I, en la avenida Miguel Jijón Terán hay cuatro solares juntos que se encuentran sin cerramiento y sin luminarias, Los residentes aseguran que causa zozobra en la zona.
Suburbio: en las calles 42 y Rosendo Avilés, en los alrededores de la iglesia Santa Teresita, hay un parque deteriorado y sin iluminación.
Suroeste: en las calles Guerrero Valenzuela y Oriente hay un terreno abandonado, el que es utilizado para consumir drogas y como escondite de delincuentes.
Sur: En la cooperativa Casitas del Guasmo, en la mz. 1 hay dos parques abandonados, llenos de maleza y destruidos.
TEXTUALES: Afectados
N.N.
Moradora de la 42 y Oriente
“Los pandilleros se reúnen en esa construcción abandonada y en la noche atracan”.
Norma. B
RESIDENTE DE LA CDLA. COVIEM
“En la mz. 24 hay dos solares semiconstruidos, en donde ingresan ladrones y personas a fumar, tiene más de cinco años vacío”.