- AGO. 29, 2008 - Foto - Internacionales - EL UNIVERSO
Tres años después del huracán Katrina, Nueva Orleans, donde solo queda el 60% de la población que tenía antes del diluvio, espera al huracán Gustav, ahora con diques más resistentes y barrios menos anegables. Como prevención, el gobernador Bobby Jindal activó el equipo de acción ante catástrofes.
El 29 de agosto del 2005, Katrina, tras cruzar la península de Florida y el Golfo de México, donde alcanzó categoría 5, tocó tierra para convertirse en el huracán más tortuoso de la historia de EE.UU. Entre 1.600 y 1.800 personas murieron.
El 80% de Nueva Orleans quedó sumergida en aguas contaminadas por el torrente de las cloacas, ruptura de tanques de gasolina, la basura y, en pocos días, de cadáveres. Los daños se calcularon en unos $ 125.000 millones.
Lo más notable del renacimiento de Nueva Orleans es su sistema escolar, que antes de Katrina tenía mala reputación, y desde entonces se ha reorganizado y opera ahora con normas de alta calidad.
Expertos señalan que se ha estancado la construcción o reforzamiento de diques que no contuvieron las marejadas del Katrina y la recuperación de barreras naturales, como pantanos e islas en el delta del Misisipi, donde cada día la erosión se lleva el equivalente a 24 canchas de fútbol.