Temporal.
Gustav, la séptima tormenta de la temporada Atlántica, que hasta ayer dejaba decenas de muertos, provocó temor en Nueva Orleans y originó la subida del precio del petróleo. Anoche avanzaba hacia Cuba y Jamaica.
Al menos 23 personas murieron en deslizamientos de tierra e inundaciones en Haití y República Dominicana, provocados por las lluvias que trajo Gustav a su paso por ambas naciones, que comparten la isla caribeña de La Española.
La tormenta giró debilitada ayer hacia Cuba, hasta donde podría llegar convertida nuevamente en huracán y parecía dirigirse hacia la costa estadounidense en el Golfo de México, incluida Luisiana, donde el viernes se cumplen tres años del huracán Katrina, que dejó cientos de muertos.
“Sabemos que se dirige al golfo. Después de eso, no estamos seguros adónde se dirigirá”, afirmó Rebecca Waddington, meteoróloga en el Centro Nacional de Huracanes, con sede en Miami. “Prevemos que será un huracán categoría 3 en la escala de 5 de Saffir Simpson”.
Las previsiones tienen un margen de error de unos 500 km en cualquier dirección, es decir, su ruta podría acabar en alguna parte del sur de Texas o el noroeste de la Florida.
En el Golfo de México se produce el 26% del total de crudo en EE.UU., primer consumidor mundial, y 11% de la producción de gas natural, según la Agencia Estadounidense de Energía.
En los próximos días se cerrarán el 85% de las plataformas de producción de crudo y gas en el Golfo de México, dijo la firma de meteorología Planalytics.
Los precios mundiales del crudo aumentaban ayer por sobre los $ 119 por barril. “No hay duda de que el alza en el precio está vinculada a la tormenta Gustav”, explicó Phil Flynn, analista de Alaron Trading. “Hay riesgo de que afecte la producción de petróleo en el Golfo de México”.