En Argentina.
En Argentina entró en vigencia ayer la pensión por viudez para parejas gays, un hecho que celebró la comunidad homosexual, lésbica y transexual.
La norma beneficia a quienes puedan mostrar al menos cinco años de convivencia. Para ello deberán aportar documentos como cuentas bancarias o inmuebles adquiridos en común o con gastos compartidos.
Grupos de defensa de los derechos de los gays han buscado este beneficio por once años, mientras abogados católicos lucharon contra la resolución por considerar que “admite la homosexualidad como una opción válida en la sociedad”.
La norma fue impulsada por la presidenta argentina, Cristina Fernández, lo que ha sido interpretado como un importante gesto político a favor de los derechos de los gays.
Buenos Aires se convirtió en el 2003 en la primera ciudad latinoamericana en permitir las uniones civiles de igual sexo.
Grupos que buscaron esta ley consideran a Argentina con una fuerte tradición machista. La Iglesia católica se ha opuesto a que las normas que rigen para las parejas heterosexuales se extiendan a las de igual sexo.