- AGO. 28, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Artefacto militar.
El fiscal Mario Martínez realizó la tarde de ayer la reconstrucción del accidente en que el menor Brayan Cuasaput Morales, de 10 años, murió mientras jugaba con una granada de fusil, el sábado anterior.
Cuatro días antes, el infante halló la munición en el polígono de tiro donde el Ejército realiza maniobras militares, en el sector de Chalpatán, ubicado al suroccidente de Tulcán, y a pocos kilómetros de la frontera con Colombia.
Ese sitio fue inspeccionado por Martínez y agentes de la Policía Judicial.
El fiscal señaló que hasta la fecha los padres del menor no han presentado una demanda particular, pero el Ministerio Público, dijo, continuará con las investigaciones por oficio.
Según la fiscal encargada de esa entidad en el Carchi, Narciza Tapia, la indagación sobre este caso se mantendrá hasta hallar al o los responsables, “porque se trata de un homicidio inintencional”, agregó.
“El agente (Martínez) tendrá que averiguar, por ejemplo, la procedencia de la granada, si es verdaderamente del Ejército ecuatoriano, porque también puede ser de la guerrilla colombiana”, sostuvo Tapia.
Añadió que si la granada pertenecía al arsenal de las Fuerzas Armadas, el fiscal tendrá que investigar quién dio la orden en el Batallón de Infantería Motorizado Mayor Galo Molina para que se realicen las prácticas en el polígono de tiro.
Además deberá determinar quiénes fueron los que practicaron en las maniobras de abril del 2007, fecha en la que se considera fue el último entrenamiento con este tipo de artefactos explosivos.