- AGO. 27, 2008 - Foto - Deportes - EL UNIVERSO
LONDRES. Michael Phelps participó en la capital inglesa del acto de recibimiento de la organización de los JJ.OO. del 2012.
Tras ganar ocho medallas de oro, el nadador de EE.UU. vive de la fama por su éxito deportivo.
Michael Phelps se mueve por el agua como un delfín, pero cuando pisa tierra firme es como si estuviera en una pecera.
Al ganar una cifra récord de ocho medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing y superar a su compatriota Mark Spitz (que ganó siete preseas doradas en Múnich 1972), el superastro estadounidense de la natación se convirtió en forma instantánea en uno de los deportistas más reconocibles del mundo, y su vida ya no volverá a ser la misma.
El “fenómeno”, que participó en 17 competencias, ya se ha visto desbordado por llamados telefónicos, mensajes, entrevistas de prensa, compromisos con patrocinadores y una agenda de viajes agotadora (actualmente se encuentra en Londres), en una muestra rápida del elevado costo de la fama.
Tras ganar su último oro en la especialidad 4x100 combinados, el deportista recibió entre 4.000 y 5.000 mensajes en su teléfono Blackberry.
El estadounidense ya tiene en agenda una serie de actos y firmas con empresas internacionales que piensan explotar su imagen. Por ejemplo, Visa ya saca avisos nuevos teniendo la figura del nadador; mientras que Pizza Hut le dará a Michael Phelps y a sus compañeros de equipo pizza y pasta gratis por un año.
Phelps tiene lucrativos contratos publicitarios con firmas como Speedo, Omega, Hilton y ATT. Sus agentes de la firma Octagon lo saben.
Los productores de una nueva bebida energizante empezaron desde esta semana a presentar su primera campaña publicitaria nacional basada en sus hazañas olímpicas.
Peter Carlisle, director de la división de deportes de la empresa, le dijo al diario The Wall Street Journal que calcula que Phelps duplicará sus ingresos actuales, que son de entre tres y cinco millones de dólares anuales, debido a su desempeño en Beijing.
“Está en la cima del deporte en estos momentos y ahora va a ver si su personalidad vende”, declaró John Sweeney, director de comunicaciones en el deporte de la Universidad de Carolina del Norte.
No cambiará
Pese al movimiento económico y a la fama que genera Phelps, el nadador señaló recientemente en una entrevista que seguirá siendo el mismo.
“Creo que va de la mano con mis objetivos de elevar los estándares de la natación”, sostuvo Phelps al respecto, quien recalcó que no tiene intenciones de derrochar dinero en ningún regalo fastuoso para sí mismo por los logros deportivos.
“Me veo a mí mismo como una persona normal y el mismo chico que era hace cuatro años”, afirmó Phelps, quien seguirá nadando hasta el 2012.