Estudiantes de comunicación de la Universidad Católica organizaron programa Memorias urbanas.
El marco para el homenaje al crítico de cine Gerard Raad no pudo ser mejor: una muestra de documentales. Fue el sábado. El programa se tituló Memorias urbanas y lo idearon cinco alumnas de Comunicación Social de la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil, como parte de la materia Animación Cultural, que imparte el profesor Jorge Massucco.
Quizá ninguna de ellas alcanzó a asistir a los cine foros que por años Raad dirigió en la Casa de la Cultura del Guayas (ha pasado bastante tiempo desde que dejó de hacerlo). Pero tal vez sí sus padres o los amigos de sus padres o sus profesores, y de ellos supieron de la labor de difusión cinematográfica que desarrolló este hombre de cabellos blancos, de agudo humor y de gran erudición en el campo del séptimo arte.
Gerard estuvo en la primera fila en el auditorio de la Alianza Francesa, donde se cumplió el acto, al que asistió un numeroso público. Y junto a los asistentes, vio los tres documentales realizados por jóvenes estudiantes y que compitieron por un galardón: Lírica oscura, de José Daniel Cuesta; Los Ortiz, de Mariela Tuárez y Haciéndose aire, de Pedro Villegas.
Entre uno y otro filme, llegó el homenaje. La crítica de cine Cecilia Ansaldo, quien ha seguido la trayectoria de Gerard, fue la encargada de repasar la vida y obra de este hombre, que también se ha desempeñado como profesor de matemáticas. Palabras a las que se adhirió el público, con aplausos.
Las estudiantes, organizadoras del acto, le entregaron una placa a Gerard y este tomó la palabra. Ansaldo había recordado la sonrisa permanente de este hombre ante diversas situaciones. Y él comenzó su discurso así: “Me iba a reír, pero no sé si llorar”. La emoción lo venció. El siempre sonriente Gerard no pudo contener las lágrimas.
Pero enseguida recobró el humor: “No sé estas chicas de dónde me resucitaron. Y Cecilia demasiado amable recordando las peleas de 40 años por un cine mejor...”, dijo, entre otras cosas.
Tina Zerega y Cristian Cortés, que formaban el jurado de la competencia de documentales, se alistaron para el veredicto.
Mientras decidían, la Alianza se llenó de música: la del grupo Haciéndose aire, protagonista del documental del mismo nombre, que brindó dos canciones. Pronto llegó el veredicto: el ganador fue Haciéndose aire. Zerega refirió que decidieron premiarlo porque en él vemos otra ciudad que no es la de los medios y siendo una historia pequeña habla de otras historias.
LÍRICA OSCURA
En el acto también cantaron los protagonistas del documental Lírica oscura, jóvenes que hacen música en la isla Trinitaria.
HACIÉNDOSE AIRE
El documental triunfador muestra el día a día de un trío de músicos que se gana la vida cantando en buses de Guayaquil. Los presenta en su precariedad y en su lucha por el espacio público, en una ciudad donde sus autoridades les impiden trabajar en las zonas regeneradas.
LOS ORTIZ
Este filme es una mirada optimista de un matrimonio impedido de caminar.