Las precipitaciones son provocadas por nubes que vienen de la región Amazónica, según los técnicos.
Las lloviznas y frío en la región Costa como las tormentas eléctricas, precipitaciones y el granizo que se presentaron en la Sierra y la Amazonía, no están relacionadas con la presencia del Fenómeno El Niño, sino que se deben a una anomalía climática.
Ese es el informe de técnicos del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar) y el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).
El técnico del Inamhi, Antonio Rodríguez atribuye la situación a dos factores: el primero es la actividad en la zona de convergencia intertropical de la Amazonía que es la generadora de nubosidad en el océano Pacífico y tiene un desplazamiento hacia el centro de Colombia y por ende hacia el norte y el centro del Ecuador.
En segundo lugar la ligera actividad de generación de nubes en la zona occidental de la cuenca brasileña ocasiona lluvias e incluso tormentas eléctricas en la ciudad de Quito, la región Amazónica de Ecuador y el sureste de Colombia.
Por ello, según un informe satelital, en Quito se presentarán tormentas eléctricas entre mañana y el jueves.
En cuanto a Guayaquil el técnico explica que la sensación de frío en las noches se produce por la brisa marina y que las lloviznas intermitentes obedecen a las circunstancias de nubosidad en el océano Pacífico.
Anunció que existe una alta probabilidad de que estas lloviznas continúen presentándose esta semana en los cantones del Guayas ubicados en los declives de la cordillera.
Manifestó, que según un monitoreo realizado en la estación meteorológica de San Cristóbal, en Galápagos, el océano Pacífico se encuentra actualmente entre 0,8 a 1 grado más caliente de lo normal, lo cual estaría asociado con el calentamiento global y no a un fenómeno de El Niño.
Un funcionario del departamento de Meteorología del Inocar, aclaró que la temperatura en el área occidental, central y de sudamérica del océano Pacífico se mantiene normal, aunque dijo que desde mayo hasta julio sí se registró un incremento entre 1.5 hasta dos grados, temperatura que luego comenzó a descender en este mes de agosto.
También mencionó que es preocupante cuando el incremento de temperaturas se observa en la costa sudamericana, situación que no se ha reportado en los informes del Inocar.