El gobierno español informó este lunes que 90 de las 154 personas muertas en
el accidente aéreo de la semana pasado han sido identificadas, pero agregó que
no podría garantizar que serán identificados todos los cadáveres.
El trabajo de identificación se realiza de manera ininterrumpida, afirmó el
ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a la radioemisora Cadena
Ser. Trabajamos noche y día, agregó Pérez Rubalcaba a reporteros después de
visitar un hospital donde se encuentran dos de las 18 personas que sobrevivieron
al desastre.
Los cadáveres de numerosas víctimas del percance ocurrido el miércoles al
estrellarse un avión de Spanair en el madrileño aeropuerto de Barajas quedaron
irreconocibles por las llamas y los médicos forenses estudian muestras genéticas
para identificarlos.
El ministro explicó que el procedimiento se demoraba más de lo previsto por
las condiciones de algunos restos y por la dificultad para conseguir las
muestras de ADN de parientes de extranjeros que murieron en el desastre. Una de
las víctimas era un menor adoptado en un tercer país.
Ante esos problemas, el ministro dijo que no podría garantizar que serán
identificados todos los restos humanos.
Rubalcaba aseguró que el procedimiento de la identificación era realizado en
forma meticulosa por el temor de algunas familias a posibles errores.
El asunto es relevante en España por un caso ocurrido en mayo de 2003. Un
contingente de 62 soldados españoles de las fuerzas de paz en Afganistán que
regresaba a su país murieron cuando el avión en que viajaban se estrelló en
Turquía. En la identificación de los cadáveres hubo errores y varias familias
recibieron restos equivocados.
Sobre las causas posibles del accidente, el diario madrileño El País dijo
que -según fuentes allegadas a las investigaciones- la indagación estaba
centrada en la posibilidad de que el avión de Spanair no hubiera tenido la
fuerza suficiente en los motores para despegar.
El avión tuvo problemas para levantar el vuelo, giró hacia la derecha y se
estrelló en medio de un incendio que los dejó casi totalmente destruido.
Según El País, el video tomado por las cámaras del aeropuerto muestra que el
avión utilizó mucha más pista en su despegue que lo normal al iniciar el vuelo
con dirección a las islas Canarias, lo que sugiere insuficiente potencia de los
motores.
El Ministerio de Fomento, del que depende la aeronáutica civil en España, no
respondió las llamadas para que comentara las alegaciones del diario.
Uno de los 18 sobrevivientes, la española de origen colombiano Ligia Palomino
Riveros, dijo el fin de semana que el avión intentó por todos los medios
acelerar en la pista durante el despegue y volaba muy bajo cuando la punta del
ala se inclinó de forma anómala. El avión comenzó entonces a oscilar y cayó
súbitamente a tierra, agregó Palomino Riveros.