Movimientos sociales y sindicatos afines al gobierno de Evo Morales pidieron al mandatario boliviano convocar a referéndum nacional mediante decreto para someter a voto el proyecto de nueva Constitución.
El pedido es rechazado por grupos opositores al régimen que anuncian desde hoy cortes de rutas en tres regiones gasíferas del país
La prolongada crisis política de Bolivia podría complicarse más con el endurecimiento de posiciones de los sindicatos que respaldan al presidente Evo Morales frente a la ofensiva de la oposición regional, que anuncia nuevas medidas desde hoy.
La Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que agrupa a movimientos sociales y sindicatos afines al gobierno, pidió a Morales convocar a referéndum mediante decreto para someter a voto el proyecto de Constitución. La decisión se acordó en un congreso en Cochabamba presidido por el Mandatario, quien llamó a sus bases a una movilización para garantizar los cambios de su régimen tras el respaldo del 67% de votos que obtuvo en el plebiscito del 10 de agosto.
En el bando contrario, los prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, que también fueron ratificados, se declararon en pie de guerra y convocaron desde hoy a un corte de rutas, cierre de pasos fronterizos en la región del Chaco y además amenazan con tomarse campos petroleros en esa zona, donde está el 85% de las reservas de gas y petróleo.
Los opositores rechazan el proyecto constitucional “porque no representa a todos los sectores del país, promueve la reelección de Morales, es centralista y otorga autonomía a los pueblos indígenas, lo que bloquearía la capacidad de las regiones para dotarse de una administración autónoma.
Morales va hoy a Honduras para participar en la adhesión de ese país a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA). Estarán los mandatarios de Venezuela, Nicaragua y el vicepresidente de Cuba.