El Banco Central danés dijo este lunes que tomó el control del décimo banco más grande del país después de que fue golpeado financieramente como resultado de la crisis de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos.
El banco Roskilde recibirá 892 millones de dólares en efectivo del Banco Central, el Nationalbanken, y el sector financiero de Dinamarca después que el banco que cotiza en bolsa resultó incapaz de encontrar un comprador.
El banco central danés dijo también que asumiría una deuda del banco por 7.430 millones de dólares como parte del acuerdo.
En julio, el Banco Central concedió un crédito para inyectarle liquidez al banco Roskilde y compró su deuda hasta que pudiera revenderse. Esto fue después de que el banco dijo que la turbulencia en los mercados financieros globales y los declinantes precios de las viviendas en Dinamarca le obligaron a borrar de sus libros contables unos 187 millones de dólares en préstamos para desarrollo inmobiliario durante los primeros seis meses del año.
El anuncio de este lunes fue hecho luego de que una auditoría difundida durante el fin de semana reveló que el banco Roskilde tuvo pérdidas adicionales de por lo menos 198 millones de dólares.
Eso significa que el banco Roskilde ya no podría cumplir lo que demanda la ley sobre solvencia, afirmó el gobernador del Nationalbanken Nils Bernstein. Había una cultura indulgente del crédito en el banco.
Bernstein describió la situación como una amenaza contra la estabilidad financiera en Dinamarca, agregando que la toma del banco era una medida para garantizar esa estabilidad.
El Gobernador dijo a reporteros que los accionistas posiblemente perdieron todo el dinero invertido en el banco.