La catastrófica semana de Spanair continuó este lunes cuando otro avión de la aerolínea se vio obligado a regresar al presentar una falla técnica, horas después de que otra aeronave tuvo problemas y tras un accidente la semana pasada en que murieron 154 personas.
El vuelo accidentado el miércoles se dirigía hacia las islas Canarias desde Madrid y se estrelló durante el despegue. Sólo 18 personas sobrevivieron.
El lunes, los médicos permitieron que Roberto Alvarez Carretero, un niño de 6 años, abandonara el hospital Ramón y Cajal de Madrid. Se trata del primer sobreviviente que es dado de alta por un centro médico desde el sangriento accidente.
El niño sufrió lesiones en su cabeza, cara y brazos. Su hermana con la que viajaba, María, de 16 años, murió en el accidente.
Los otros 17 sobrevivientes se encuentran en seis hospitales de Madrid, dos de ellos en condición grave, según un comunicado del departamento de salud regional del país.
El lunes, un avión de la misma serie MD-80 del que se estrelló tuvo que dar la vuelta y regresar al aeropuerto en Granada, en el sur de España, cuando se detectó un problema técnico. El vuelo se dirigía a Barcelona y dio la vuelta 45 minutos después de haber despegado, anunció AENA, la autoridad que controla los aeropuertos españoles.
Spanair señaló que el vuelo transportaba a 158 pasajeros y tripulación. El dueño del avión es una pequeña compañía española llamada Swiftair, pero las azafatas, el piloto, el copiloto y el resto del personal aéreo trabajan para Spanair.
Una vocera de Spanair señaló que el problema del vuelo JK6621 fue técnico y que no podía ofrecer más detalles. Añadió que el incidente no fue declarado una emergencia.
Una agencia noticiosa local citó a varios pasajeros del vuelo, quienes dijeron que el piloto informó sobre problemas con el sistema de comunicaciones. Swiftair no comentó sobre el incidente.
El domingo, otro vuelo de Spanair que viajaba desde Barcelona a Lanzarote, en las islas Canarias, fue desviado a Málaga, en el sur de España, por problemas con uno de los generadores del avión.
El gobierno español informó el lunes que 90 de las 154 personas muertas en el accidente aéreo del miércoles han sido identificadas, pero agregó que no podría garantizar que serán identificados todos los cadáveres.